LAS RAÍCES LINGÜÍSTICAS DE NAVARRA Joaquín Gor ro chategu i* 1. Toda reconst ru cción de periodos alejados de la historia, ya sea en sus aspectos soc ial es genera les como en l os concernientes a cuestiones de len- gua, depende directamente de la cantidad y variedad de l as fuentes, de suer- te que cuanto menor sea el número de ést as mayor será el grado de nuestra incert idumbr e y de la necesidad de recurrir a hipótesis y extrapolacion es más o menos razonabl es a partir de datos exiguos. Este prob lema que se da en mayor grado en lo s estudi os medievales que en l os modernos o contemporá- neos al ca nza un nivel altís imo en cuanto cruzamos la frontera de la Edad oscura y nos adentramos en la Antigüedad. Por eso hay que tener en cuenta desde el primer mom ento que lo que podemos afirmar sobre la situación de l as lenguas en la Antigüedad en Nava rr a no es más que un esbozo re alizado con trazos muy gru esos y esq uemát icos, extrapolando a áreas o zonas l os datos indirectos hallados en puntos del territorio. La misma documentación muestra características mu y espec iales. L os documentos medievales conservados son originales, pergaminos con cartas de donación a los importantes monasterios de Leire, !rac he o San Ju an de la Peña, cartas notariales, archivo catedralicio de Pamplon a, etc., que ofrecen una infor- mación lingüística cuya relación directa con la situ ac ión actual es aún nítida- mente perceptible. La mayoría de los lugares citados exi ste n o han ex istido hasta hace un par de sigl os y los nombres atestiguados han tenido continuidad . en l as lenguas de N ava rr a hasta ahora. Por poner un ejemplo de un documen- Ca te drá ti co el e Lingüísti ca Ind oeurop ea . Univers id ad del País V asco/ Eu skal Herriko Uniberts itatea .