1 La integración regional como objeto de estudio. De las teorías tradicionales a los enfoques actuales Daniela Perrotta 1 Introducción La integración regional se vuelve un objeto de estudio a partir de la década de los años cincuenta con la creación de un arreglo regional único en su tipo que tuvo la particularidad de unir bajo una autoridad común un sector estratégico de la producción de dos Estados que habían permanecido, hasta entonces, enemistados. Nos referimos al hecho particular de que, tras la culminación de la II Guerra Mundial, Alemania y Francia (junto a Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos), deciden comunitarizar la producción del acero y del carbón (en una zona que había permanecido en constante controversia, la región del Sarre). Para las Relaciones Internacionales el hecho estimuló la curiosidad teórica de numerosos académicos, comenzando dando inicio a la conceptualización de este fenómeno tan particular como discutido. Durante los primeros quince años de integración en Europa Occidental, las tesis neofuncionalistas permitieron explicar el proceso de puesta en común de la soberanía y su profundización hacia nuevas áreas de integración y la creación de las instituciones comunitarias. Sin embargo, en tanto los procesos de integración regional no son, de manera necesaria, esquemas evolutivos, el estancamiento del proceso de integración a mediados de la década de los años sesenta refutó las tesis neofuncionalistas y habilitó los abordajes de corte realista. En este marco, los teóricos de las Relaciones Internacionales en los Estados Unidos perdieron interés en el estudio de la integración europea (lo que se conoce como “la era sombría” de la integración, tanto en la praxis como en la teorización), lo cual no redundó en ausencia de estudios sino que, al contrario, permitió que la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) comience a ser abordada desde otras disciplinas como la Ciencia Política, la Sociología y la Antropología. Sobre esta base, a mediados de los años ochenta, a la par que se relanza la CEE y comienzan a ensayarse nuevos acuerdos de integración regional a nivel mundial, se percibe la imposibilidad de contar con una única teoría comprensiva de la integración y, consecuentemente, la parcialidad de cada enfoque teórico. En este punto se produce una bifurcación de los estudios sobre integración regional: por un lado, dentro del campo de estudios europeos, se habilitan nuevos enfoques para asir las diferentes aristas del proceso; por el otro, se plantean acercamientos más generalistas en vistas a incorporar la plétora de nuevos procesos de regionalismo que se suceden con mayor intensidad a partir de la década de los años noventa y en el marco de la cristalización de un nuevo orden económico mundial (vale destacar que buena parte de los autores de esta vertiente se alinean en el campo de estudios de Economía Política Internacional). Una de las preocupaciones centrales de estos últimos consistió en 1 Lic. Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Magister en Ciencias Sociales con orientación en educación, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Argentina. Doctora en Ciencias Sociales de la FLACSO Argentina. Docente e investigadora de la UBA. La autora agradece los enriquecedores comentarios del par revisor.