TRABAJADORES Y FORMAS DE TRABAJO EN LAS MINAS ZACATECANAS DEL SIGLO XVIII Frédérique LANGUE Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales CERMACA " U N E J É R C I T O D E PARTICULARES QUE va del indio pobre al gran aristócrata español", tal fue, según H. Howe, la composi- ción sociológica de los mineros de Nueva España. A fines del siglo XVIII, las diferencias se van ahondando y el desprecia- do "buscón" o "cateador" llega a convivir con el moderno empresario. Entre las dos categorías de mineros existe, por consiguiente, una distancia infranqueable que hace de las minas mexicanas un microcosmos sumamente polarizado desde los puntos de vista económico y social. Esa situación tiene que ver con las circunstancias de la minería, con la in- certidumbre inherente a esa actividad (variación de la ley del mineral de plata, inundaciones, irregularidad en el abas- tecimiento de azogue, crisis agrícolas que repercuten en la minería, etc.). De cada diez personas que emprenden activi- dades mineras, ocho pierden en ello fortuna y respetabili- dad. La "multitud de los pobres", su labor de "hormigas", su vagabundeo por las minas abandonadas y su dependencia de los rescatadores del mineral de plata llaman la atención de Juan Lucas de Lazaga y Joaquín Velázquez de León, fundadores en 1777 de la institución representativa de los mineros novohispanos: el Tribunal de Minería, el cual diri- girían también. En el otro extremo de ese mundo polarizado se encuentra el conjunto de los grandes mineros, representantes de una élite económica y social a la vez, consagrada además por la HMex, XL: 3, 1991 463