Para entender Software Takes Command Everardo Reyes-García UFR Information et communication Université de Paris 13 Resumen En este artículo hacemos una reseña del libro Software Takes Command, del teórico de medios contemporáneos Lev Manovich. En la introducción hacemos una presentación del contexto general del libro, después hacemos una reseña para cada uno de los capítulos. Junto con cada reseña, mostramos una visualización de las palabras usadas con mayor frecuencia por el autor. La intención es identificar nociones y conceptos clave. Al final, presentamos otras representaciones gráficas a partir del contenido del libro. Primero, visualizamos las 10 palabras más usadas en su posición en el libro, dividido por capítulos. Segundo, mostramos una cartografía de la red de referencias de las notas de pié de página. Introducción: presentación de Software Takes Command El nuevo libro de Lev Manovich lleva el título en inglés de Software Takes Command, publicado por Bloomsbury Academic en julio 2013. Cinco años antes, Manovich ya había publicado la primera versión de este libro como “softbook”, es decir, hizo disponible el manuscrito original en formato Word para descargarlo libremente desde su sitio personal manovich.net. En 2008, yo era director de la recién creada licenciatura en Animación y Arte Digital, en el Tecnológico de Monterrey Campus Toluca (México), e impartía, entre otras asignaturas, Semiótica. Tanto a mis alumnos como a mí nos fue muy grato descubrir el manuscrito original, sobretodo porque Lev había visitado el campus unos meses antes, cuando dictó la conferencia inaugural del 2º. congreso internacional Computer Art Congress, el 26 de marzo de 2008: Understanding metamedia. Enseguida nos dedicamos a estudiar las nuevas ideas de Lev, que ampliaban su clásico The Language of New Media (MIT Press, 2001) y que abordaban el análisis de técnicas de animación digital, hibridación, “remix” profundo, “universal capture” en la nueva cultura visual, así como la importancia de aprender a programar códigos computacionales. En pocas palabras, ese manuscrito original llegó en el momento adecuado para una carrera profesional que intentaba forjar su identidad mediante la enseñanza de la práctica artística con métodos computacionales. Recuerdo que mis alumnos, por ejemplo, después de la clase de semiótica entraban a la clase de “Análisis y diseño de algoritmos”, para seguir con “Escultura” y “Física”.