Miriam Judith Gallegos Gómora - Ricardo Armijo Torres Sistemas constructivos y materiales en la arquitectura… XXV Convegno Internazionale di Americanistica - Perugia 9, 10 e 11 maggio 2003/Xalapa 21, 22, 23 e 24 ottobre 2003 Archeologia della Costa del Golfo / Arqueología de la Costa del Golfo 391 Sistemas constructivos y materiales en la arquitectura de Comalcalco, Tabasco Miriam Judith Gallegos Gómora Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Tabasco, México Ricardo Armijo Torres Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Tabasco, México Introducción Un documento histórico perteneciente al Archivo de Indias de Sevilla, menciona la existencia en 1564, de un lugar denominado Comalcalco, sitio en el que se habían pertrechado un grupo de indígenas cimatecas que aún estaban en lucha contra los conquistadores españoles, dentro del territorio que ahora ocupa el estado mexicano de Tabasco (RUZ A. 1994: 7-23; SCHOLES F.V. et al. 1968). Esta es la primera referencia con la que se denomina una zona arqueológica situada en el extremo noroccidental del territorio ocupado por la cultura maya. Comalcalco es un término náhuatl que se traduce como “el lugar de la casa de los comales”. Debido a que años antes de la conquista, el náhuatl era lingua franca en Mesoamérica, – y especialmente en esta región comercial –, se ha sugerido que hablantes de dicha lengua dieron el nombre de Comalcalco a una ciudad edificada con materiales que parecían ser comales. Sin embargo, Joy’Chan como ocurre con Palenque, Tikal o Calakmul, cuenta con importantes registros epigráficos. A partir de la interpretación de materiales fuera y dentro del sitio, epigrafistas como el Dr. David Stuart, especifican que el nombre original del asentamiento fue: Joy’Chan (ZENDER M. 1998). Este sitio se ubica sobre una amplia planicie aluvial cercana a la costa del estado de Tabasco, al sur de México. Dicha región permitió el asentamiento de diferentes grupos culturales, como fue el caso de la población que edificó y habitó La Venta entre el 1100 al 400 a.C.; o de los constructores de Joy’Chan cuya ocupación principal ocurrió hacia el Clásico Medio. Cabe mencionar que los registros epigráficos del sitio cubren desde el 5 de agosto del 560 d.C. hasta el 7 de marzo del 814 d.C., fecha que pertenece a la inscripción más tardía (ARMIJO R. et al. 1998; ZENDER M. 1998). En la actualidad, la llanura aluvial de Tabasco posee tierras fértiles que desde época prehispánica le han situado como importante productora de cacao. Aunado a lo anterior, la posición geográfica del sitio permitió a sus habitantes comunicarse por tierra y agua con diferentes regiones culturales y naturales. Constituyó un enclave intermedio de gran importancia a lo largo de las rutas comerciales entre el altiplano central de México y la región sur. El área nuclear de Joy’Chan, donde se dispusieron las principales edificaciones, se erigió sobre un promontorio natural ubicado al margen derecho del río Mazapa-Dos Bocas, principal vía de comunicación entre las tierras altas de Chiapas y Guatemala, de donde provenía antiguamente con el nombre de Río Grande de Chiapa – ahora identificado como Mezcalapa – (SALAZAR F. 2003), para desembocar en el Golfo de México. El análisis de patrón de asentamiento señala que Joy’Chan cubre poco más de ocho kilómetros cuadrados. Cuenta con tres conjuntos de arquitectura monumental ordenados de forma independiente entre sí, pero orientados hacia los cuatro puntos cardinales (ANDREWS G. 1989; ROMERO J. 1995: 20). Joy’Chan fue un asentamiento circunscrito por un entorno de selvas, manglares y pantanos; de altas temperaturas y lluvias torrenciales. Los habitantes de entonces dispusieron de abundantes tierras y barros, aunque carecieron de piedra, esto motivó el desarrollo de sistemas y materiales constructivos por demás peculiares. A lo anterior debe añadirse que si bien Joy’Chan fue una ciudad independiente hasta el 649 d.C., a partir de ese año, fue sometida por Balam Ahaw señor del Tortuguero, sitio aliado del reino de Palenque. Desde esa fecha se evidencia la presencia y dominio del glifo emblema de Palenque en las inscripciones de Joy’Chan, así como la repetición de su estilo arquitectónico, como se evidencia en las dimensiones y forma de los templos, que son una copia de los que se edificaron en Palenque (ARMIJO R. 2003; ARMIJO R. et al. 2001 [1998]; ZENDER M.1998).