Entre Godard y Heidegger: Distintos rostros de la distopía técnica Diego Parente 1. Utopía y distopía como etnografías del futuro 1.1. Rostros modernos de la utopía técnica Mencionaré ahora algunas de las maravillosas obras del arte y de la naturaleza en las que no hay ninguna magia y que la magia no podría realizar. Se pueden crear instrumentos mediante los cuales los barcos más grandes, guiados sólo por un hombre, pueden navegar a una velocidad mayor que si estuvieran llenos de marinos. Se podrán construir carros que se muevan con increíble rapidez sin la ayuda de animales. Se podrán construir aparatos de vuelo en los que un hombre sentado cómodamente y meditando sobre cualquier tema, pueda batir el aire con sus alas artificiales a la manera de las aves..., así como también máquinas que permitan a los hombres pasear por el fondo de los mares o de los ríos sin barcos. Roger Bacon, De Secretis Operibus 1 Si no hubiera sido escrito hacia 1260, el epígrafe que abre este trabajo carecería completamente de atractivo. Lo cierto es que Roger Bacon, aquel curioso monje inglés que vislumbró los caminos del método experimental, ignoraba que con su declaración estaba dando inicio a una vasta tradición de utopías técnicas, un linaje dentro del cual harían juego grandes pensadores como Tomás Moro y Francis Bacon. Precisamente este último, casi cuatro siglos más tarde en Londres, terminaba de escribir su New Atlantis. El libro, publicado de manera inconclusa en 1627, intentaba retratar una sociedad perfecta producto de la intervención de la ciencia y de la técnica en todos los campos de 1 Fragmento citado en MUMFORD, Lewis, Técnica y civilización, Madrid: Alianza, 1977, p. 76.