374 www.neurologia.com Rev Neurol 2013; 57 (8): 374-382
NEUROÉTICA
Introducción
Desde hace tiempo, se ha venido marcando un pa-
ralelismo entre problemas que ha abordado la neu-
rociencia con algunos problemas clásicos en el
pensamiento ilosóico, como podría ser la relación
mente-cerebro [1]. Más aún, en la actualidad se en-
tiende que deben considerarse los progresos neu-
rocientíicos en el momento de la elaboración de
las teorías ilosóicas. Francis H. Crick derivó su
interés de trabajo desde los años setenta del pasado
siglo al estudio de las neurociencias. Crick propo-
ne en su libro La búsqueda científica del alma que
‘«usted», sus alegrías y sus penas, sus recuerdos y
sus ambiciones, su propio sentido de la identidad
personal y su libre voluntad, no son más que el
comportamiento de un vasto conjunto de células
nerviosas y de moléculas asociadas’ [2]. A esto lo
denomina la hipótesis revolucionaria, o al menos
esa fue la traducción en lengua española, desafor-
tunada por cierto. El original en lengua inglesa ha-
bla de una astonishing hypothesis, es decir, una hi-
pótesis asombrosa. No podría ser revolucionaria,
dado que Hipócrates ya lo había sugerido hace 25
siglos con el siguiente texto: ‘Conviene que la gente
sepa que nuestros placeres, gozos, risas y juegos no
proceden de otro lugar sino de ahí (del cerebro), y
lo mismo las penas y amarguras, sinsabores y llan-
tos. Y por él precisamente, razonamos e intuimos,
y vemos y oímos y distinguimos lo feo, lo bello, lo
bueno, lo malo, lo agradable y lo desagradable, dis-
tinguiendo unas cosas de acuerdo con la norma
acostumbrada, y percibiendo otras cosas de acuer-
do con la conveniencia; y por eso al distinguir los
placeres y los desagrados según los momentos
oportunos no nos gustan (siempre) las mismas co-
sas’ [3].
Crick trabajó y ejerció una inluencia intelectual
importante sobre la ilósofa Patricia S. Churchland,
pionera en sugerir que se deben tener en cuenta los
datos de las neurociencias para el desarrollo de la
ilosofía; su propuesta cristaliza en un texto de 1986
donde introduce el concepto de neuroilosofía [4].
Recientemente, se ha subrayado en estas mismas
páginas el impacto del avance neurocientíico en la
epistemología y la ilosofía de la ciencia [5]. Sin em-
bargo, no es el único campo ilosóico que debería
tener en cuenta el avance neurocientíico. En parti-
cular, en la última década, la neurociencia ha trans-
formado con profundidad la manera de entender el
aprendizaje, la toma de decisiones, el yo y los afec-
tos sociales, entre otros, de modo que se ha pro-
puesto que las preguntas ilosóicas tradicionales
acerca de la moralidad se deben dirigir hacia nue-
vas direcciones [6]. El desarrollo en este sentido ha
originado una disciplina denominada neuroética.
Neuroética como neurociencia de la ética
Jorge Alberto Álvarez-Díaz
Introducción. El desarrollo que han tenido las neurociencias ha avanzado de una manera rápida y espectacular. Puntos
clave para ello son la introducción de las técnicas de neuroimagen funcional y el empuje del proyecto ‘década del cere-
bro’. Este desarrollo también ha permitido que surjan nuevas disciplinas como la neuroética.
Desarrollo. Quienes han trabajado en neuroética pueden dividirse en tres grupos (neurorreduccionistas, neuroescépticos
y neurocríticos), y cada grupo tiene diferentes posturas de lo que es la neuroética, con varios alcances y limitaciones en
sus propuestas.
Conclusiones. La neuroética es una disciplina que antes del año 2002 se entiende en exclusiva como una ética de la neu-
rociencia (una rama de la bioética) y, a partir de esa fecha, se entiende también como una neurociencia de la ética (una
nueva disciplina). El neurorreduccionismo propone que toda la vida ética tiene una base cerebral que determina los actos
éticos, el neuroescepticismo argumenta que no se puede considerar la neurociencia como una función normativa y el
neurocriticismo considera que los avances neurocientíficos no se pueden ignorar y se deben tomar en cuenta de algún
modo para la elaboración de las teorías éticas.
Palabras clave. Bioética. Humanidades. Moral. Neurociencia. Neuroética. Neurofilosofía.
Departamento de Atención a la
Salud. Universidad Autónoma
Metropolitana. Unidad Xochimilco.
México DF, México.
Correspondencia:
Dr. Jorge Alberto Álvarez Díaz.
Edificio A, 2.º piso. Área de
Posgrados en Ciencias Biológicas
y de la Salud. Calzada del Hueso,
1100. Colonia Villa Quietud.
Delegación Coyoacán. CP 04960.
México DF, México.
E-mail:
bioetica_reproductiva@
hotmail.com
Agradecimientos:
A las valiosas opiniones y
sugerencias de los revisores
anónimos acerca de la versión
original y a los comentarios
realizados por el Dr. Héctor Adrián
Poblano Luna (Instituto Nacional
de Rehabilitación, México).
Aceptado tras revisión externa:
25.07.13.
Cómo citar este artículo:
Álvarez-Díaz JA. Neuroética como
neurociencia de la ética.
Rev Neurol 2013; 57: 374-82.
© 2013 Revista de Neurología