ANTECEDENTES, SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS DE LA EVALUACIÓN Y LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN CHILE MARÍA JOSÉ LEMAITRE * GONZALO ZAPATA ** INTRODUCCIÓN Chile ha experimentado un proceso de masificación y diversificación de su sistema de educación superior al igual que la mayoría de los países del mundo. Se ha tratado de un proceso de transformación que no ha estado ajeno a importantes desajustes y donde ha sido preciso establecer políticas de regulación y enfrentar desafíos emergentes, entre ellos, el aseguramiento de la calidad, anteriormente dado por sentado en el medio nacional. El proceso de transformación de la educación superior se inicia en 1980. Sin embargo, la preocupación en torno al aseguramiento de la calidad y regulación de la misma ha estado presente recién desde 1990, habiéndose implementado algunos mecanismos y encontrándose pendientes otros. Actualmente el país se encuentra en una nueva etapa, donde está en discusión el establecimiento legal de un sistema nacional de aseguramiento de la calidad de carácter integral. En efecto, Chile cuenta desde 1990 con un sistema de licenciamiento de instituciones de educación superior, que ha sido útil para regular la calidad y oferta de las nuevas instituciones. Por su parte, desde 1999 se ha desarrollado un proyecto piloto de acreditación de carreras y programas pertenecientes al sector de instituciones de educación autónomas del país. Actualmente, el Ministerio de Educación se encuentra tramitando un proyecto de ley que articula diversas iniciativas de aseguramiento de la calidad, perfeccionando los actuales mecanismos de licenciamiento, otorgando institucionalidad a la acreditación de carreras y programas e instalando un sistema de acreditación de instituciones de educación superior autónomas. * Secretaria Técnica ** Secretario Técnico Adjunto. Comisión Nacional de Acreditación de Chile, CNAP La experiencia chilena sobre la materia ha seguido una lógica de acercamientos sucesivos, privilegiando el desarrollo de procesos experimentales antes del establecimiento legal de los mecanismos de regulación. La experiencia ha sido enriquecedora y ha contado con un amplio respaldo, aun cuando es preciso afinar algunos aspectos concretos que permitan el diseño definitivo de un sistema de aseguramiento apropiado a las características y desafíos del país. I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS Hasta los años setenta, la educación superior chilena era básicamente una responsabilidad pública, asumida por el Estado en cuanto al financia-miento y por las instituciones de educación superior en lo que se refiere a regulación, en un ordenamiento que ha sido llamado de “autonomía privilegiada” debido a la seguridad de los recursos estatales, en un contexto de autorregulación corporativa (Brunner y Briones, 1992). En este sistema, las instituciones de educación superior –aun las de propiedad privada, como muchas de las más prestigiosas universidades latinoamericanas– actuaban con una perspectiva pública 1 . A comienzos de los años ochenta las cosas cambiaron radicalmente: Aumentó la demanda por educación superior y los gobiernos debieron distribuir sus recursos entre diversas opciones, reduciendo así los fondos asignados al sector. Las políticas de equidad exigieron aumentar el gasto en educación primaria y secundaria y la educación superior adquirió una connotación elitista, señalándose que los subsidios asignados a ella eran regresivos, ya que la mayoría de sus alumnos procedía de familias de altos ingresos. El financiamiento público se redujo, o en el mejor de los casos, se estancó (lo cual, en un contexto de matrícula creciente significó de todas maneras que las universidades debían hacer más con menos). En este contexto, la respuesta provino del sector privado, pero de un sector privado diferente del que hasta ese momento había participado en la educación superior. Esta vez no se trató de