RICARDO GULLÓN, LECTOR DE VALLE Epicteto Díaz Navarro En estas páginas voy a referirme a la lectura que Ricardo Gullón hace de las últimas obras de Valle, y también añadir o desarrollar algunos aspectos que o bien solo apunta, o bien pueden entenderse como amplificaciones de sus ideas, pero que serían solo responsabilidad de quien esto firma, y para ello, aunque sea de manera muy resumida, voy a comenzar por señalar algunos rasgos de su labor crítica. En un país en el que las instituciones culturales suelen durar poco, en el que las empresas culturales suelen estar sometidas a súbitos cambios o presiones de todo tipo, a Ricardo Gullón le dio tiempo a ver que desde su juventud permanecieron pocas cosas, y en los ámbitos a los que dedicó su actividad, la docencia, el ensayo académico y la crítica (dejando al margen su profesión de jurista) tuvo la oportunidad de contrastar lo que ocurría en España con otros países, especialmente Estados Unidos y Puerto Rico. Fundamentalmente gracias a ello, creo que gracias sobre todo a su periplo norteamericano, veía su labor docente y su investigación con la suficiente perspectiva y pudo dedicar sus mejores esfuerzos a su trabajo. Y hay algo que conviene precisar, aunque seguramente sea conocido por algunos: su primera tentativa filológica, tras escribir dos novelas cortas, algunos cuentos y poemas, y una biografía de José María de Pereda, es el ensayo que dedica a la novela inglesa contemporánea, en 1945; 1 es decir, en relación a la biografía intelectual de la mayoría de sus colegas Ricardo Gullón tuvo un comienzo tardío, a lo que hay que añadir que con los 80 años cumplidos continuaba trabajando en nuevos proyectos y revisando estudios previos sobre diferentes autores o géneros. Con ello parece como si hubiera querido recuperar el tiempo perdido y, en muchos casos, sabemos que lo logró. Quisiera también añadir que quizá por una motivación personal, y por su fluido estilo ensayístico, no suele subrayarse una de sus características como crítico y estudioso de la literatura, y que asoma tanto al abordar la obra de Benito Pérez Galdós como la de escritores posteriores: a Ricardo Gullón no le gustaban las construcciones ornamentales, su forma de analizar la literatura distaba del impresionismo, y todos los 1 Ricardo Gullón, Novelistas ingleses contemporáneos, Zaragoza, Cronos, 1945. Entre otros, se ocupa de Thomas Hardy, Joseph Conrad, James Joyce y Virginia Wolf, y además habría que recordar que en los años en que escribe este libro nuestro país no se situaba precisamente en el lado anglófilo.