68 EL BOSQUE MESÓFILO DE MONTAÑA EN MÉXICO: En el proceso de análisis y priorización de la región se identiicaron seis subregiones, que fueron deinidas principalmente a partir de uni- dades geomorfológicas y algunas característi- cas de su manejo. Las subregiones están dis- puestas en un eje noroeste - sureste siguiendo aproximadamente el contorno de la costa La subregión más norteña es San Sebastián-Talpa- Mascota y se distingue por formar un conjunto montañoso conocido como Sierra del Cuale o Talpa-Mascota. Hacia el sur, la siguiente sub- región contigua es la Sierra de Cacoma, abar- cando desde Cumbres de Guadalupe hasta Autlán. La siguiente subregión en dirección sur es el macizo montañoso de la Sierra de Manan- tlán. Como parte de la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán, pero con un origen geo- lógico distinto y por lo tanto una coniguración edáica y lorística diferente, se encuentra la subregión de Cerro Grande. Esta subregión pro- viene de un antiguo lecho marino que se elevó en el Cretácico y por lo tanto sus suelos son esencialmente calcáreos kársticos. Desde Cerro Grande, hacia el sur se encuentra la Sierra del Mamey, la cual tiene una inluencia climática más tropical. Desde Cerro Grande, hacia el este se encuentra la subregión Nevado de Colima. Si bien se presentan dos áreas naturales pro- tegidas contiguas (el Parque Nacional Nevado de Colima y el Área de Protección de Flora y Fauna El Jabalí), los BMM de esta subregión se encuentran sobre todo fuera de los límites de las ANP (Cuadro 5). Se diferencia también por su origen geológico, pues mientras las otras subregiones son de origen sedimentario o ígneo intrusivo, esta subregión es esencialmente de origen volcánico (ígneo extrusivo). El BMM de la Sierra Madre del Sur en Jalisco constituye un complejo conjunto de fragmen- IV. Sierra Madre del Sur y Franja Neovolcánica de Jalisco Ramón Cuevas Guzmán, Jesús G. González Gallegos, Leticia Hernández López, Luis Ignacio Iñiguez Dávalos, Enrique Jardel Peláez, Pilar Rodríguez Moreno, Ana Luisa Santiago Pérez tos muy disímiles entre si. Se distribuye en for- ma discontinua y fragmentada ocupando prin- cipalmente terrenos de barrancas y de valles intermontanos, en condiciones topográicas hú- medas de la vertiente del Pacíico y restringido a lugares donde lo accidentado de la topografía o el aislamiento lo han protegido de la trans- formación de las actividades humanas ( Figs. IV.2. IV.3 y IV.4). La región tiene como ele- mento distintivo una marcada estacionalidad con una estación seca prolongada, por lo cual estos bosques son menos húmedos que los de otras regiones del país. Las serranías donde se desarrollan tienen distintos orígenes geológicos y un amplio gradiente altitudinal (650 a 2,600 msnm). Todo ello, aunado a una larga historia de efectos antrópicos, da como resultado una alta diversidad regional en la composición de estos bosques. Se encuentran en una zona de abrupta transición biogeográica que presenta altas tasas de endemismo en muchos grupos de plantas y animales. Los principales valores del BMM de esta región son su alta diversidad biológica y marcado endemismo, la relativa- mente buena conservación de la integridad de los bosques, su distribución relictual y su distribución en el gradiente altitudinal con zonas de transición entre tipos de vegetación tropicales y templados diversos. Esta región coincide con las RTPs Sierra Vallejo-Río Ameca y Manantlán-Volcán de Colima. Además, coin- cide con las AICAS Nevado de Colima y Sierra de Manantlán. La distribución actual del BMM es muy frag- mentada, tanto por procesos naturales como por el impacto de las actividades humanas. Entre estas últimas destacan la ganadería ex- tensiva y la agricultura de temporal, una rela- tivamente alta densidad de caminos ( Fig. IV.4) que dan acceso a la realización de actividades no sustentables, la presencia de conlictos de tenencia de la tierra, una alta incidencia de in- cendios forestales, la presencia de cultivos ile- gales y el aprovechamiento selectivo de espe-