1 Gentile, M. F. (2008), “Ser niña o niño y ‘estar’ en la calle. Género y sociabilidad”, en Julieta Pojomovsky (dir), Cruzar la calle. TOMO 2: Vínculo con las instituciones y relaciones de género en niños, niñas y adolescentes en situación de calle, Buenos Aires, Ed. Espacio. Pp- 153-174 “Ser niña o niño y ‘estar’ en la calle. Género y sociabilidad” María Florencia Gentile 1 Introducción La extensa producción teórica desarrollada sobre la problemática de “los chicos de la calley de sus condiciones de vida en las grandes urbes de América Latina, no siempre se ha detenido en el análisis de las diferentes experiencias de la situación de calle según se trate de chicas o chicos. La relación entre los niños y adolescentes en situación de calle y las dinámicas de género han quedado muchas veces subsumidos en los estudios, debido a lo que algunos autores mencionan como la combinación de diferentes “niveles de silencio” 2 : 1- Por un lado, la fuerte preponderancia histórica de los varones en la situación de calle (constatada en todas las investigaciones sobre el fenómeno en las distintas ciudades de la región 3 ) llevó a percibir todo interés en la dinámica de género como algo marginal a la constitución del fenómeno mismo. 2- Por otro lado, la figura del chico de la calle fue tomada como una imagen emblemática de los procesos de empobrecimiento y desigualdad social de las sociedades latinoamericanas (Gomez da Costa: 1998, p14-16), convirtiéndose en la expresión de una experiencia de carácter aparentemente neutro, y en realidad masculino. El desinterés por el tema que durante muchos años significó el “primado, durante mucho tiempo exclusivo, de los determinantes de clase” como único factor explicativo válido de los fenómenos (y las desigualdades) sociales (Laufer, Marry y Maruani, 2001: p.21), se actualiza hoy a través del “primado de la pobreza”, que lleva a veces a que la pregunta por las dinámicas de género y su relación con los chicos de la calle aparezca como menos legítima 4 . 3- Finalmente, tal desinterés por la problemática es producto de la naturalización de la división sexual de los espacios sociales , que atribuye a los hombres a la esfera pública (en nuestro caso, la calle) y de las mujeres a la esfera privada (familiar), entendiendo esta división social como producto de diferencias “naturales” entre los sexos. En las ciencias sociales, las perspectivas funcionalistas 1 La autora es Master en Sociología de la EHESS-Paris, y Licenciada en Sociología de la UBA. Actualmente es Doctoranda de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Investigadora-Docente del Àrea de Sociología del ICI-UNGS y recibió financiamiento del CONICET. mflorgentile@yahoo.com / fgentile@ungs.edu.ar 2 La expresión corresponde a Michelle Perrot, al describir la ausencia de las mujeres y de la problemática de género en los estudios historiográficos como producto de “múltiples niveles de silencio” (Perrot, 2001, p. 230). 3 Cf., por ejemplo, Lucchini, 1993, en Río de Janeiro; Ariza Castillo, 1994, en República Dominicana; Próspero Roze, 1995, en Resistencia; Corona, Marcial, Rodríguez, 1999, en Puerto Vallarta; Pojomovsky, Viñoles, 2001, en Rosario; Lezcano, 2002, en Buenos Aires; Aragao Martinis, 2002, en San Pablo; De Venanzi, 2003, para América Latina en general. 4 “La infancia pobre parece tener un único sexo, siendo raros los datos sobre niñas y adolescentes mujeres” (Heilborn, 2000: p. 9).