Flujos y contraflujos (Breve aproximación a la poesía venezolana actual) Gina Saraceni (Universidad Simón Bolívar, Caracas) marea132000@yahoo.com 1. Preguntarse por el estado actual de la poesía venezolana exige, antes de la revisión de sus voces y contenidos, una breve mención de los cambios que la era global y su tráfico digital, han generado en los modos de producción, circulación y consumo de la literatura en general. Como cualquier otro país, Venezuela, participa y se beneficia del flujo de significados y bienes simbólicos que los mercados globales y digitales ponen a disposición de los cibernautas, lo que ha generado como consecuencia, la aparición de nuevas prácticas de escritura y de lectura, el uso de nuevos lenguajes y materiales, así como de otros modos de “hacer” y “consumir” el hecho literario. Por lo que se refiere a la poesía, su ingreso a la plataforma digital, ha producido una pluralización de sus maneras de circular que la han convertido en un artefacto versátil que tiene múltiples usos y modos de aparecer que van del libro al blog, del recital al jamming, de la letra a la imagen, de la página a la escena. Estos cambios que la tecnología ha causado a escala planetaria en los modos de escribir y consumir literatura, han determinado un nuevo “modus operandi” en las generaciones más jóvenes de poetas venezolanos que hacen uso de las diferentes prácticas digitales –blogs, páginas web, redes sociales, revistas electrónicas, videoconferencias, entre otras- para circular en el ciberespacio, escribir “en vivo”, compartir textos propios y de otros, lo que facilita el establecimiento de comunidades fundadas en la interconexión y en el tráfico de la palabra poética. En este sentido, vale la pena destacar los espacios digitales