1 La fiesta valenciana como elemento de estudio e investigación ha sido tratado en numerosas ocasiones en la Edad Moderna. Entre ellos destacan los trabajos de Pedraza (1977), pp.101-102, Pedraza (1982a), Pedraza (1978a), pp.231-245, y Pedraza (1978b) dedicados a la fiesta valenciana en el siglo XVII; y sus trabajos sobre el barroco efímero español y en la Corte española: Pedraza (1982a), y Pedraza (1987). También Víctor Mínguez ha trabajado el arte efímero barroco pero centrándose en el siglo XVIII: Mínguez (1986), pp.21-22; Mínguez (1987), pp.255-266; Mínguez (1988/1989), pp.55-70, donde se ocupa de la naumaquia del Turia de 1755; y de especial importancia es su libro sobre el arte y la arquitectura efímera en el siglo XVIII: Mínguez (1990). Para el estudio del arte efímero valenciano en el siglo XIX destaca especialmente la tesis de licenciatura de Ferrer (1993), y la de Monteagudo (1990), dedicada al reinado de Carlos III; y su tesis doctoral dedicada a la imagen de la monarquía durante las fiestas reales acontecidas en Valencia: Monteagudo (1994), publicada más tarde: Monteagudo (1995). 2 Las obras de Alenza y Mira (1903) y de Carreres Zacares (1925) son de consulta obligada para quien quiera realizar un estudio pormenorizado de la fiesta valenciana a lo largo de su historia. Las fiestas de los centenarios mencionados arriba en la Valencia del siglo XIX tuvieron lugar en las siguientes fechas: la conquista de Valencia por Jaime I (1838), de la canonización de San Vicente Ferrer (1855), y del primer traslado a su nueva capilla de la Mare de Déu dels Desemparats (1867). EL ARTE EFÍMERO Y LOS ARTISTAS VALEN- CIANOS EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX: DE LA FIESTA BARROCA A LA FIESTA POLÍTICO-PATRIÓTICA (1802-1833). (I). Ester Alba Pagán Universitat de Valéncia E l arte efímero como parte fundamental de los festejos públi- cos de la sociedad del ochocientos seguía siendo un elemen- to de gran tradición en Valencia, continuando el gusto por el espectáculo y las fiestas que había legado la cultura barroca 1 . Tradicionalmente se venían celebrando multitud de fiestas entre las que por su importancia, destacaban las tres grandes fiestas centenarias de Valencia, celebradas con ocasión de los centena- rios de la conquista de Valencia por Jaime I, la canonización de San Vicente Ferrer y el centenario del primer traslado a su nueva capilla de la Mare de Déu dels Desamparats 2 . La celebración de estas fiestas centenarias venía acompañado de importantes acontecimientos artísticos. La inauguración del