Lidia Becker (Trier) Las relaciones interlinguales en el proceso de la normativización de los idiomas romances 1. Introducción Ningun sistema lingüístico surge de la nada ni se deshace en el aire, nuevas lenguas son resultados de una evolución a veces multisecular, como nos demuestra el ejemplo del nacimiento de las grandes lenguas romances como el francés, el español y el italiano. Si comparamos éstas últimas con las lenguas que actualmente se hallan en fase de consolidación y se denominan lenguas regionales o minoritarias, tienen todas ellas un punto común: el nacimiento de una nueva lengua se debe siempre a la decisión de los hablantes que en un momento dado independizan conscientemente su idioma de la lengua madre. Una de las mayores diferencias entre los dos tipos de lenguas consiste en la dinámica de su evolución. El francés, el español y el italiano han necesitado siglos para cumplir todas las etapas de la elaboración lingüística desde los primeros documentos en la Edad Media hasta algunos ámbitos de la prosa cientíica en los siglos XIX-XX (cfr. Eckert 1990; Krefeld 1988; Marcos Marín 1992). Por el contrario, las lenguas en fase de consolidación como el corso, el friulano, el gallego etc. atravesaron la correspondiente trayectoria en menos de dos siglos. Su paso de la oralidad a la escritura fue obra de unas cuantas personas que se apoyaban inevitablemente en los modelos conocidos, así como los escribanos medievales no tenían otra opción sino utilizar la ortografía latina para ijar el vernáculo romance. Los modelos que jugaron un papel importante en la normativización de las lenguas regionales romances han sido principalmente dos: el de la lengua del estado correspondiente y el del pariente lingüístico más próximo. El trabajo presente será dedicado a un breve análisis de las lenguas romances en fase de consolidación desde la perspectiva de las relaciones interlinguales, es decir las relaciones que existen entre las lenguas en cuestión, las lenguas del estado correspondientes y las lenguas estrechamente emparentadas. Con este propósito voy a comentar las normativas recientes, limitándome a las reglas ortográicas de una parte vigentes y aceptadas por la mayoría de los hablantes de una serie de lenguas parcialmente elaboradas y de otra parte las que han tenido poco éxito. Se analizarán dos lenguas por estado estadísticamente más importantes en Francia, Italia y España, es decir el corso y el occitano, el friulano y el sardo, el gallego y el catalán. Un cuadro comparativo sincrónico 1 nos debería ayudar a distinguir: 1 Hay que mencionar que una visión de conjunto como la que se presentará a continuación tiene un potencial de errores de detalle, así que quiero disculparme de antemano por posibles imprecisiones.