COLOMBIA: POTENCIA HÍDRICA Rodrigo Marín Ramírez* ada año se dedican días al agua, es el “Día del agua” y cada vez aparecen nuevos problemas relacionados con este valioso recurso natural; sin embargo, nosotros los colombianos, aún no entende- mos la magnitud de la competencia que se nos avecina por el agua, ni mucho menos aceptamos la realidad que sobre el recurso hídrico vive el país. Quedan muchas reflexiones de estos eventos, por ejemplo las del Foro Mun- dial del Agua celebrado últimamente en La Haya, donde se dieron cita cerca de 200 países, entre ellos Colombia, y en el que cada país mostró sus riquezas pero también sus grandes debilidades. Dicho foro concluyó que los próximos 25 años se vislumbran con mucha preocupación. Colombia no escapa de ese panorama tan incierto a nivel mundial, puesto que realmente no existe una verdadera cultura del agua que mitigue tal realidad, por lo que está interiorizada la creencia de que como hay excedentes de recursos hídricos, éstos no se afectan por el mal uso y despilfarro a que son sometidos de tiempo atrás muchos ecosistemas. Recuerdo haber leído una Ley de hace más de setenta años, que decía que aquel ciudadano colombiano que fuera capaz de desecar un ambiente de lagu- na o de ciénaga se le otorgaba la propiedad de esas tierras como compensa- ción. Por fortuna la mentalidad hoy es diferente y se volvió imperativo conservar lo que aún queda. Las cifras sobre el potencial hídrico del país han ocasionado visible daño, pues resta importancia a la dimensión real de la destrucción de los recursos existentes en Colombia, mientras que en países donde se carece ver- daderamente de agua, ésta se conserva y guarda como un gran tesoro. El panorama nuestro con el agua, entonces, define una serie de paradojas: Colombia es un país muy rico hídricamente, sin embargo, hay comunidades C * Agrólogo especialista en Hidrología, Subdirección de Hidrología, IDEAM. 06 COLOMBIA POTENCIA HIDRICA.p65 15/07/2003, 03:00 p.m. 1