Occidente. Norte. Teotihuacan. Olmeca. Occidente. Maya. Golfo de México. Occidente. Tolteca. Huasteca. T IEMPO M ESOAMERICANO I 14 / ARQUEOLOGÍA MEXICANA PERIODIZACIÓN, ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ? Usamos la palabra historia con dos significados diferentes. Por una parte, nos referimos al devenir del hombre en sociedad; por la otra, a la memoria de tal devenir, memoria que puede ser oral o registrada por medio de imágenes pictóricas o escultóricas, escritos, cintas cinematográficas, grabaciones de sonido, vi- deos, etc. En la primera acepción, la historia se vive, se cons- truye; en la segunda, se recuerda, se investiga, se interpreta, se consigna. En la primera, un individuo o un grupo hacen histo- ria cuando su acción alcanza el ámbito social; en la segunda, se concibe o se asienta la historia cuando un rapsoda, un his- toriador, un arqueólogo, un filósofo o un periodista aprehende intelectualmente el acontecer social o consigna los razona- mientos derivados de su reflexión. La historia como devenir es un permanente eslabonamien- to de sucesos que, lejos de integrar conjuntos azarosos y de- sarticulados, derivan unos de otros y se interrelacionan hasta La periodización de la historia mesoamericana ALFREDO LÓPEZ AUSTIN, LEONARDO LÓPEZ LUJÁN FOTOS: IGNACIO GUEVARA, MARCO A. PACHECO, CARLOS BLANCO, JORGE P’EREZ DE LARA / RAÍCES