Biológicas, Julio 2013, 15(1): 52–62 Revista de la DES Ciencias Biológico Agropecuarias, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo Introducción Los alacranes son animales comunes en todo el territorio de la República Mexicana, aunque no en todos lados se consideran como un problema de salud pública. El problema de alacranismo es mayor en los estados del centro, sur y occidente de México, en comparación con los estados del Golfo y la Península de Yucatán, en los cuales aunque existen varias especies de alacranes, no representan un problema de salud pública (Ponce-Saavedra y Moreno-Barajas 2005). La mayoría de la gente reconoce con facilidad a una araña o a un alacrán; sin embargo poca gente sabe que son parte de un grupo de animales mucho más grande: los arácnidos, en los que además se incluyen los ácaros (Acari), los vinagrillos (helyphonida), las “arañas patonas” (Opiliones), los “tenanches” o “tendarapos” (Amblypygi) y las que en varios estados son llamadas “madres de alacrán” (Solifugae). Todos ellos tienen un cuerpo conformado por dos tagmas: un prosoma o cefalotórax y un opistosoma o abdomen. Los alacranes tienen el opistosoma dividido en mesosoma y metasoma o cola, la cual termina en un telson, el cual porta la vesícula de veneno y el aguijón; en el cefalotórax se encuentran los órganos de los sentidos más importantes como la vista, el gusto y el olfato, además de las estructuras para la alimentación como son los quelíceros o colmillos, los pedipalpos (que en el caso del alacrán son muy desarrollados y terminan en una pinza con un dedo ijo y uno móvil); además de 4 pares de patas ambulatorias. Desde el punto de vista de la importancia médica de los arácnidos, hay un gran desconocimiento al respecto, aunque en general se les considera como “peligrosos”, “dañinos”, “ponzoñosos” o “venenosos”, se desconoce que son sólo unas cuantas especies de arañas y alacranes son las que realmente representan un problema para el ser humano (Coddington y Levi 1991) y por el contrario, sus hábitos como animales fundamentalmente depredadores, les conieren gran importancia ecológica en los sistemas en que viven (Polis 1990), por lo que pudieran considerarse como “benéicos” al consumir diariamente grandes cantidades de insectos y pequeños arácnidos que de otra forma sus poblaciones se convertirían en un problema. Los arácnidos son animales que deben tratarse con cuidado debido a que algunos representan un problema real para la salud humana; es el caso de tres géneros de arañas y uno de alacranes. De las arañas, las más conocidas son Latrodectus de la familia heriididae, principalmente la especie L. mactans o “viuda negra” cuyo veneno neurotóxico puede llegar a provocar la muerte; Loxosceles de la familia Sicariidae, especies conocidas como “arañas de violín” y cuyas mordeduras provocan daño en los tejidos debido a su veneno de tipo necrótico y sus componentes neurotóxicos, ya que contiene esingomielinasas que causan dermonecrosis y hemólisis severas (Tambourgi et al. 1998) y cuando su efecto es sistémico, incluso la muerte (Vetter 2008). También son importantes las especies del género Tegenaria de la familia Agelenidae, cuyo veneno causa también necrosis de los tejidos afectados (Vetter et al. 2003), aunque con mucho menor severidad que Loxosceles. En alacranes sólo el género Centruroides de la familia Buthidae es de importancia médica en México y no todas sus especies representan un riesgo para la salud del humano (Beutelspacher 2000, Possani 2005). Su veneno es de tipo neurotóxico y provoca síntomas de envenenamiento en un tiempo relativamente corto (30 minutos a una hora), llegando a comprometer de manera crítica a la víctima de la picadura, particularmente a niños, ancianos y personas con problemas inmunológicos; aunque en general se puede hablar de un periodo crítico de dos horas para evitar problemas serios por picadura de alacrán (Possani 2005). Clave para la identificación de especies de alacranes del género Centruroides Marx 1890 (Scorpiones: Buthidae) en el Centro Occidente de México Javier Ponce Saavedra 1 y Oscar F. Francke B. 2 1 Laboratorio de Entomología “Biol. Sócrates Cisneros Paz”. Facultad de Biología. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Edificio B4. 2º. Piso. Ciudad Universitaria. Morelia, Michoacán. CP 58060 2 Colección Nacional de Arácnidos. Departamento de Zoología, Instituto de Biología. Universidad Nacional Autónoma de México. Apartado postal 70–153, 04510 México, D.F. Resumen El alacranismo es uno de los problemas de mayor importancia en salud pública y su manejo debe implicar la correcta determinación de las especies involucradas en el problema, lo que soporta la necesidad de que exista información accesible y coniable para llevar a cabo esta tarea. Actualmente se conocen para el Centro Occidente de México 67 especies de alacranes de las cuales 19 corresponden a especies del género Centruroides, 12 de ellas con importancia médica reconocida. En este trabajo se presenta una clave para la identiicación de las familias de alacranes del Centro Occidente de México y para las especies de alacranes del género Centruroides Marx hasta ahora conocidas para la zona, incluyendo las de importancia médica y aquellas que no lo son, dotando así a los técnicos y profesionales que trabajan en el área de la salud, de una herramienta más para su trabajo.