Curso de Agroecología y Agricultura Sustentable. Capítulo 4 El agroecosistema: un sistema natural modificado Santiago J. Sarandón Modificado del capítulo del libro: Agroecología: El camino para una agricultura sustentable, SJ Sarandón (Editor), Ediciones Científicas Americanas, La Plata, Argentina. 2002 1. INTRODUCCIÓN 1.1. La necesidad de una visión sistémica y holística para el abordaje de la producción agropecuaria A pesar de la poca importancia que se le ha dado al estudio del funcionamiento de los ecosistemas en la formación de los profesionales de la agronomía, el objetivo de los agrónomos no es más ni menos que intervenir los ecosistemas para que estos produzcan ciertos bienes económicos en lugar de los que naturalmente producirían sin la intervención humana. Como señala Toledo (1994), “...toda producción rural finalmente implica una apropiación de ecosistemas, es decir, de totalidades o ensamblajes físico-biológicos dotados de un equilibrio dinámico, y que las especies o los materiales o las energías usufructuadas durante dicha apropiación no son simples elementos de aquello”. Para ello, es necesario un abordaje diferente, basado en una visión de holística y sistémica y en un mayor conocimiento del rol que los componentes tienen en la producción agropecuaria. Esto no es posible desde la visión fragmentaria y atomística prevaleciente aun hoy entre los agrónomos y las Instituciones de Educación agrícola. El cambio hacia una visión sistémica es, entonces, fundamental e implica que los agroecosistemas deben visualizarse como sistemas ecológicos asociados a variables socioeconómicas, que tienen por fin una producción de utilidad económica. Por otro lado, el abordaje holístico o generalista implica reconocer que el todo es más que la suma de las partes. Como señalan Lugo & Morris (1982) “es imposible interpretar el comportamiento de un sistema dado sólo basándose en estudios sobre el comportamiento de sus partes”. Por ello, para abordar la complejidad del manejo sustentable de agroecosistemas, es esencial este tipo de enfoque ya que, la suma de varias visiones parciales de especialistas, muchas veces, no permite entender la totalidad del problema. El conocimiento de estos fenómenos es necesario para un manejo que compatibilice la obtención de un flujo de bienes y servicios, sin comprometer la capacidad productiva de los recursos para las futuras generaciones. El objetivo de este capítulo es señalar la importancia de aplicar el análisis de sistemas para el manejo de los agroecosistemas, resaltando las diferencias y similitudes de los principales procesos en ecosistemas naturales y agroecosistemas, y el impacto que las distintas prácticas agrícolas tienen sobre ellos. 2. EL ENFOQUE DE SISTEMAS Un sistema es un “arreglo de componentes físicos, un conjunto o colección de cosas, unidas o relacionadas de tal manera que forman y actúan como una unidad, una entidad o un todo”, (Becht, 1974). Es fundamental entender que las propiedades de un sistema no dependen sólo de sus componentes, sino de la interrelación existente entre ellos.