IBERO-AMERICANA PRAGENSIA - SUPPLEMENTUM 9/2001 - PP. 83-98 LAS PRIMERAS RELACIONES DIPLOMÁTICAS ENTRE ESPAÑA Y CUBA DESPUÉS DE 1898 por JUAN B. AMORES e HILDA OTERO La historiografía relativa a las relaciones diplomáticas entre España y las re- públicas iberoamericanas apenas está en sus comienzos. Para el caso de Cuba los primeros estudios son aún más recientes y tratan sólo, por ahora, aspectos parciales l. Existe, por tanto, un amplio margen para el estudio de las relacio- nes diplomáticas entre España y su ex colonia, cuya etapa inicial abordamos en este trabajo. Como se verá, la documentación consultada, proveniente de los fondos del Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid y del Archivo Nacio- nal de Cuba, nos permite advertir que ya a fines de 1899 existe una importante representación consular española en la isla, entonces bajo el control de la ad- ministración militar norteamericana, y que desde 1902, desde el momento en que se constituye la república, se puede hablar de relaciones diplomáticas, al nombrar España un Encargado de Negocios en la capital de la isla. El presente trabajo enfoca las relaciones diplomáticas entre los dos países desde la actuación de los sucesivos representantes del gobierno español en La Habana; apenas se ha podido completar esta visión con la procedente de la re- presentación cubana en España, debido a la escasa y poco relevante documen- tación encontrada. Cuatro van a ser los jefes de la representación española en Cuba en el pe- riodo objeto de estudio, 1899-1912: José Felipe Sagrario, cuya labor se verá truncada al fallecer de fiebre amarilla al año de su nombramiento, Joaquín Ma- La primera y por ahora única obra reciente que aborda un estudio más o menos completo y siste- mático de esas relaciones es la de Juan Carlos Pereira Castañares, Las relaciones diplomáticas en- tre Espalia y América, Madrid, Mapfre 1992. Por lo que respecta a Cuba, ha de ser tenida en cuenta la obra, ya clásica, de Herminio Portell Vilá, Historia de Cuba en sus relaciones con Estados Uni- dos y Espalia, La Habana, Jesús Montero editor 1941, en especial el tomo IV; el primer estudio que aborda directamente las relaciones diplomáticas entre España y Cuba en un periodo concreto es el de Manuel A. de Paz Sánchez, Zona rebelde, la diplomacia espaliola ante la Revolución Cubana, (1957-1960), Tenerife 1997. Son muchos los trabajos que abordan diversos aspectos de las rela- ciones entre España y la república de Cuba, en especial todo lo relativo a la emigración (véase Con- suelo Naranjo Orovio y Antonio Santamaría, "De España a las Antillas. Historia e historiografía de la migración española a Puerto Rico y Cuba en las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX", en Migraciones y Exilios. n. 1. diciembre 2000. 161-199), pero ninguno se rciiere directa- mente a las relaciones diplomáticas. El único de esos trabajos que se basa en fuentes diplomáticas y que. por tanto. inicia lo que podríamos llamar la historia de las relaciones diplomáticas entre los dos países es el de Consuelo Naranjo Orovio y Alejandro Garda Alvarez. "Cubanos y españoles después del 98. De la confrontación a la convivencia pacítica", Revista de Indias, n. 212 (1998), 102-129. 83