FRANCO TORRE, Christian, «La correspondencia inédita entre el cineasta Edgar Neville y Dionisio Ridruejo (1937-1945)», en HERNÁNDEZ SOCORRO, María de los Reyes (dir.), La Multiculturalidad en las Artes y en la Arquitectura, Las Palmas de Gran Canaria, Gobierno de Canarias, Anroart Ediciones, 2006, pp. 655-664. La correspondencia inédita entre el cineasta Edgar Neville y Dionisio Ridruejo (1937-1945) Christian Franco Torre 1 El doce de julio de 1936, un grupo de falangistas asesinaron en Madrid al teniente de la Guardia de Asalto José Castillo (1901-1936), miembro de la Unión Militar Republicana Antifascista. Al día siguiente, algunos de sus compañeros, junto con diversos miembros de Juventudes Socialistas, se vengaron ejecutando a José Calvo Sotelo (1893-1936), diputado en las cortes por Renovación Española (BEEVOR, 2005: 78-79). En medio de este clima de crispación, se produjo el regreso a la capital española del diplomático y cineasta Edgar Neville (1899-1967), quien ponía fin ese mismo trece de julio a una prolongada estancia en Estados Unidos junto a María Concepción Carro Alcaraz (1915- 1994), 2 con la que mantenía una relación extramatrimonial (BURGUERA, 1999: 117- 123). Hijo de Eduardo Neville y Rivesdalle, un ingeniero inglés fallecido apenas dos años después del nacimiento de su primogénito, y de María de Romrée y Palacios, condesa de Berlanga del Duero, el madrileño Edgar Neville se había licenciado en derecho en 1922. Su pertenencia a la nobleza y su condición de veterano de la Guerra de Marruecos le llevaron a ingresar en el cuerpo diplomático en 1924, labor que compaginó con frecuentes colaboraciones en diversas publicaciones, como Gutiérrez, Buen Humor y Revista de occidente (BURGUERA, 1999: 17-84). En diciembre de 1927, Neville fue destinado, en calidad de tercer secretario, a la embajada de Washington, tomando posesión de su cargo el 11 de marzo de 1928. 3 Una vez en los Estados Unidos, el madrileño no tardó en entrar en contacto con el mundo del cine, trabando amistad con personalidades relevantes de la industria como Charles Chaplin (1889-1977), Douglas Fairbanks (1883-1939), Mary Pickford (1892-1979), Harry D’Abbadie D’Arrast (1897-1968), Constance Talmadge (1897-1973) e Irving 1 Este estudio parte de la documentación revisada para la redacción del trabajo de investigación “La vida en un hilo (1945) de Edgar Neville. Análisis e influencias”, realizado bajo la dirección del profesor Vidal de la Madrid y leído en la Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Historia del Arte, de la Universidad de Oviedo el 13 de junio de 2005. 2 La madrileña Concepción Carro era una joven estudiante de derecho a la que Neville había conocido en un viaje en tren en la Semana Santa de 1933. A partir de ese momento, Carro y el cineasta comenzaron una serie de encuentros esporádicos que con el tiempo germinaron en una relación estable, lo que supuso la ruptura del matrimonio de Neville con Ángeles Rubio Argüelles y Alessandri. Durante los últimos meses de la Guerra Civil, Neville fue requerido a Italia para rodar la versión cinematográfica de su relato corto Frente de Madrid, experiencia en la que le acompañó la propia Concepción Carro, quien impresionó a los productores de la película, los hermanos Carlo y Renato Bassoli, hasta tal punto que le ofrecieron el papel protagonista. A partir de este momento, y bajo el pseudónimo de ‘Conchita Montes’, Carro inició una fecunda carrera como actriz de cine y teatro, siendo asimismo la más prolífica colaboradora de Neville. 3 Expediente personal de Edgar Neville en el cuerpo diplomático, Ministerio de Asuntos Exteriores, Archivo General, serie “Personal”, legajo P-342, expediente 24267, hojas sueltas.