190 ∗ Hace casi 100 años que Francisco Fernández del Castillo publicó, su célebre compilación, fuente obligada para el estudio de la difusión y recepción del libro en el México virreinal. Desde entonces múltiples investigadores han encontrado documentos en los archivos americanos y españoles que demuestran fehacientemente la amplia difusión de la lectura en los lejanos dominios virreinales. La cual creó un lucrativo negocio de comercio de libros entre España e Indias. Este comercio libresco tuvo un carácter internacional, pues no sólo se embarcaban en las naos libros impresos en ciudades como Salamanca o Sevilla, sino que frecuentemente aparecen ediciones de las principales casas editoriales en Europa con sede en ciudades como Lyon, Venecia, París, Bruselas y Amberes entre las más importantes. A pesar de las restricciones contrarreformistas impuestas sobe la libre circulación de libros, los lectores hispanoamericanos pudieron adquirir y leer una amplia variedad de libros producidos en diferentes puntos de Europa, y de diferentes temáticas, desde los libros devocionales, hasta los puramente científicos o de entretenimiento 1 . ! "# $ %& ’ La flota que llegaba año con año a Veracruz, se convirtió en uno de los sucesos más importantes dentro de la vida cotidiana del virreinato novohispano, pues era esperada por infinidad de personas no sólo por cuestiones meramente de negocios, sino también ∗ César Alejandro Manrique Figueroa, mexicano, historiador de la UNAM, actualmente estudiante de doctorado en Historia en la Universidad de Lovaina, Bélgica, trabaja sobre las relaciones comerciales y artísticas entre Flandes y México siglos XVI5XVIII, con especial atención en el comercio de libro, grabados, objetos artísticos flamencos y su impacto, difusión y asimilación en la sociedad novohispana. 1 Leonard, 1949, 18.