Documentación de las Ciencias de la Información ISSN: 0210-4210 2008, vol. 31, 281-283 281 Alfonso Sánchez-Tabernero (2008). Los contenidos de los medios de comunicación. Calidad, rentabilidad y competencia. Barcelona: Ediciones Deusto, Colección CIEC, 288 pp. Cuando los consumidores toman decisiones en relación con la compra de coches, vivienda, alimentos o ropa, buscan siempre la mejor relación entre calidad y precio. ¿Es posible que el de la comunicación sea el único sector en el que esto no es así, es decir, el único sector en el que el consumo no crece cuando aumenta la calidad percibida sino que, más bien al contrario, parece existir una relación directa entre baja calidad y mayor consumo? Así lo entiende la teoría del “publico maleducado” que desde hace un par de décadas parece haberse instalado entre empresarios y directivos de medios de comunicación como justificación a la pérdida progresiva de calidad en los contenidos. Alfonso Sánchez-Tabernero, profesor de Empresa Informativa de la Universidad de Navarra, presidente durante cuatro años de la European Media Management Education Association y uno de los mayores expertos españoles en temas de empresas y mercados de la comunicación, pone en cuestión esta teoría a partir de la formulación de tres hipótesis centrales en torno a las cuales construye su argumentación. La primera de estas hipótesis es, de hecho una constatación: en las dos últimas décadas, el contenido de los medios de comunicación, en particular en el sector audiovisual, se ha empobrecido. En segundo lugar, este empobrecimiento no tiene como causa principal la demanda del público. Y, en tercero, las empresas que apuestan por la vulgarización de los contenidos como estrategia de captación de mercados están realizando una apuesta de alto riesgo y comprometen su viabilidad a largo plazo. El objetivo final de la verificación es abrir puertas a la esperanza. Porque si se confirma que el público no es la razón última y única de la degradación de los contenidos sino que ésta obedece a factores a los que hasta ahora no se ha prestado suficiente atención –por ejemplo, la escasez de talento en quienes elaboran los productos o la falta de profesionalidad de directivos y gestores--, se abre la posibilidad de revertir procesos hasta ahora asumidos con criterios de fatalismo. Con la obra de Sánchez-Tabernero se inaugura la nueva colección de libros lanzada por el Centro Internacional de las Empresas de la Comunicación (CIEC), dependiente del IESE y puesto en marcha con el objetivo de convertirse en lugar de encuentro y reflexión sobre la gestión de empresas de comunicación. El autor pasa revista a la evolución de la oferta y de los mercados para centrarse, en capítulos sucesivos, en el protagonismo de los directivos a la hora de configurar los contenidos; la demanda del público y los procedimientos de valoración de la misma seguidos en las empresas de comunicación; la influencia de los narradores (informadores, guionistas); y, finalmente, el papel de los competidores. Ilustrando su exposición con más de 50 casos de empresas, medios y productos de todo el mundo, va desgranando capítulo a capítulo lo que constituye la tesis central de la obra: que las empresas de comunicación con objetivos de permanencia en el mercado no