3 Aspiración folicular transvaginal Héctor Nava-Trujillo, MV , Hugo Hernández-Fonseca, MV, PhD Programa de Reproducción Bovina. División de Estudios para Graduados, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad del Zulia. Catedra de Fisiología de los Animales Domésticos, Departamento de Biología Animal, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela ~ hectornava00@hotmail.com Los grandes avances en el área de la reproducción animal como son la fertiliza- ción in vitro, la clonación y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides tie- nen en común la necesidad de utilizar ovocitos de alta calidad o capacidad de desarrollo, factor que es clave para lograr una alta eficiencia de estas tecnologías. En el caso de la producción in vitro de embriones (PIV), los ovocitos en la mayo- ría de los casos provienen de ovarios obtenidos en mataderos y aunque estos represen- tan la fuente más abundante de ovocitos, no garantizan la calidad necesaria para obtener de manera constante altas tasas de blastocistos. Tampoco se garantiza que es- tos ovocitos provengan de hembras de alto valor genético (a menos que estas sean co- nocidas previamente) o libres de enfermedades, lo que cobra gran importancia si se toma en cuenta la mayor persistencia de los patógenos que se adhieren a la zona pelú- cida de los embriones producidos in vitro a los lavados de tripsina a que son sometidos a fin de garantizar su inocuidad. Entre un 50 y 70% de los ovocitos obtenidos son aptos para la fertilización in vi- tro, alrededor del 90% de estos son fertilizados y entre el 20 y 40% alcanzan el estadio de blastocisto. Por lo tanto, mantener una fuente constante de ovocitos de alta capaci- dad de desarrollo, alto valor genético y máxima calidad sanitaria es uno de los puntos claves para garantizar un sistema comercial de producción in vitro de embriones. El 95% de los embriones transferidos a nivel mundial son producto de supero- vulación; sin embargo, el número de embriones producidos por tratamiento supero- vulatorio es altamente variable dependiendo de la raza de la donante, de los tratamientos superovulatorios previos, de la hormona superovulatoría a utilizar y del día del ciclo en que se inicie el tratamiento, entre otros. En el mejor de los casos se