Mapas heterotrópicos de América Latina Juan Pa o Dabove University of Colorado-Boulder Carlos Jáuregui Vanderbilt University “Quizá la historia universal es la historia de la diversa entonación de algunas metáforas.” Jorge Luis Borges, “La esfera de Pascal”. Otras Inquisiciones En un texto publicado póstumamente, y que constituye una especie de legado polémico al latinoamericanismo contemporáneo, 1 Antonio Cornejo-Polar formulaba una doble advertencia. Por un lado, señalaba que “tal vez en el fondo la relación entre epistemología crítica y producción estética sea inevitablemente metafórica” (“Mestizaje e hibridez” 342); por otro, advertía que esa relación estaba cargada de peligros tanto políticos como teóricos (como hace patente la crítica que ese ensayo hace a las nociones de hibridez y mestizaje). La precaución es justa y traza las dimensiones y riesgos de la empresa que acomete este volumen, al asumir las consecuencias del carácter ineludible de la metáfora cultural como herramienta crítica y como materia misma de las narrativas de identidad. Como decía, con innegable humor, Ted Cohen “estos son buenos tiempos para los amigos de la metáfora”. 1 La renovada importancia de la retórica, y la revaloración de los tropos en los estudios de la cultura se ha visto acompañada por movimientos similares en múltiples disciplinas. En un ya clásico artículo, Paul de Man indicaba que el lenguaje figurado constituye una suerte de perpetuo problema, y en ocasiones, una fuente de enojosa turbación para el discurso filosófico y, por extensión, para otros discursos como la Historia y el análisis literario (“The Epistemology of Metaphor” 15-30). Jacques Derrida argüía que precisamente ese problema abría el juego de la filosofía, ya que la metáfora es la condición ineludible de todo sistema conceptual (“White Mythology”); “no hay nada—decía— que no pase con la metáfora y por medio de la metáfora. Todo enunciado a propósito de cualquier cosa […], incluida la metáfora, se habrá producido no sin metáfora” (“La retirada de la metáfora” 37). 2 Hayden White—en un gesto juzgado por muchos como la entrada de la historiografía en la “reforma” posestructuralista—revisaba el valor epistemológico de este “bochornoso” problema trópico arguyendo que los relatos, los tropos y la retórica, juegan—de manera más o menos autónoma—un papel fundamental en la formación, construcción y el proceso mismo de