Agentes virtuales 3D para el control de entornos inteligentes domóticos Eva Cerezo, Sandra Baldassarri, Elisa Cuartero, Francisco Serón Dept. de Ingeniería de Sistemas e Informática Universidad de Zaragoza. Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) {ecerezo, sandra, seron}@unizar.es Germán Montoro, Pablo A. Haya, Xavier Alamán Dept de Ingeniería Informática Universidad Autónoma de Madrid {german.montoro, pablo.haya, xavier.alaman}@uam.es Resumen Se están presentando nuevas formas de interacción en el área de los ambientes inteligentes. La interacción multimodal con actores virtuales está cambiando la manera de comunicarse e interactuar con aplicaciones y con otros usuarios. Se presenta en este trabajo un nuevo interfaz basado en un agente virtual 3D que permite la interacción vía voz con un sistema domótico remoto. Se ha logrado una interacción multimodal y natural, por lo que se ha aumentado la accesibilidad del sistema, ampliando su uso potencial a usuarios con discapacidad o de edad avanzada. Su desarrollo se ha basado en el sistema Maxine, un motor de generación y control de escenarios y caracteres virtuales especialmente orientado a la generación de nuevos interfaces. Palabras clave: domótica, agentes virtuales 3D, interfaces naturales 1. Introducción Los entornos inteligentes enfatizan en interfaces más amigables para el usuario, servicios más eficientes, más control por parte del usuario y soporte para interacciones humanas. Desde este punto de vista, en un futuro cercano, la gente estará rodeada por interfaces inteligentes e intuitivas embebidas en los objetos cotidianos que nos rodean y un entorno que reconocerá y responderá a la presencia de individuos de manera transparente. Los ambientes inteligentes están construidos a partir de sistemas informáticos omnipresentes e interfaces de usuario inteligentes que permiten interacción social y comunicación con el entorno de manera natural y personalizada. Las investigaciones actuales sobre entornos inteligentes tratan con interacción social, natural y multimodal [15, 16]. La mayoría de las investigaciones acerca de interfaces sociales están enfocadas al diseño de los llamados agentes corpóreos conversacionales (ECAs, Embodied Conversational Agents) [5]. Estos agentes se hacen visibles en el interfaz como actores animados que representan seres humanos. Algunas veces, consisten simplemente en caras animadas que hablan, mostrando en ocasiones expresiones faciales y, cuando se usa síntesis de voz, aportando sincronización labial. Otras veces tienen una representación gráfica en 3D, con movimientos corporales y faciales complejos. Estos humanoides animados hacen uso de la voz, el gesto, las expresiones, la entonación y otras modalidades no verbales con el objeto de emular la experiencia de la conversación humana cara a cara. La utilidad de estas interfaces de tipo "humanoide" y sus ventajas frente a otros tipos de interfaz sigue discutiéndose [7], pero parece probado [14] que cuando un humano se comunica con un agente de este tipo revela más información de tipo personal, usa un lenguaje más cuidadoso y acepta mejor las sugerencias y recomendaciones. Es por ello que el uso de estos nuevos agentes de interfaz se está extendiendo de forma rápida y hoy en día están siendo utilizados como presentadores virtuales [2,17,20], como guías en visitas a museos o entornos virtuales [20, 23], en aplicaciones educativas [6,12], como vendedores o agentes inmobiliarios [4] o entrenadores personales [3]. El objetivo de este trabajo es mostrar el uso de un agente animado 3D interactivo como nueva