Aftas La palabra afta significa “quemadura” y procede del griego Aphtay ( Aphta, en latín). La lesión elemental es una úlcera primaria, dolorosa que viene precedida por un pequeño eritema. Se define como “una pérdida de sustancia de la mucosa, aguda, inicialmente necrótica, dolorosa y recidivante” (1, 2). La Estomatitis Aftosa Recidivante (EAR), conocida vulgarmente como “aftas”, son lesiones ulcerosas de etiología desconocida, constituidas por erosiones de histología inespecífica y tratamiento sintomático (3). Se diferenciaran tres conceptos básicos: • Aftas verdaderas o vulgares: pérdidas de sustancia de las mucosas, muy dolorosas, agudas y recidivantes, de etiología multifactorial y desconocida (3). Es la lesión elemental. • Aftoides: son úlceras producidas generalmente por virus. Se inician como vesículas y evolucionan a úlceras. Su etiología es conocida luego no son auténticas aftas. • Aftosis: Es como se conoce a procesos sistémicos que cursan con aftas o aftoides. Suelen tener localización en la mucosa bucal y genital(3). Se considera que afectan a un 20% de la población general en algún momento de la vida. El 50 % de los que padecen aftas las presentan antes de los 20 años. Preferencia por el sexo femenino, nivel socioeconómico alto y parece ser que afectan de menor manera a sujetos de raza negra y a árabes. Aparecen en cualquier época del año aunque con ligero predominio en primavera y otoño. Las estadísticas de prevalencia varían dependiendo de quien y en que país hace el estudio. HISTOPATOLOGÍA Y CLÍNICA (3,5) Las aftas son lesiones que se localizan en la cavidad bucal, caracterizadas por pérdida de sustancia (úlcera), muy dolorosas (dolor urente), de aparición súbita y cuyo curso es recurrente. Curan sin dejar secuelas (cicatriz). La histopatología es la típica de una úlcera inespecífica: pérdida brusca de una porción de epitelio con necrosis, corion hiperémico e infiltrado leucocitario. Las glándulas salivales accesorias están afectadas por fibrosis periductal y peri alveolar, ectasia ductal e inflamación crónica moderada. En la superficie de la ulceración se observan gran cantidad de neutrófilos, linfocitos y monocitos. Puede observarse también crecimiento de microorganismos en la superficie. En los bordes de la úlcera se observa proliferación endotelial y fibroblástica (tejido de granulación) CLASIFICACIÓN(1, 3, 5, 6) Por las manifestaciones clínicas, se establecen tres tipos de aftas, menores o leves, mayores o graves y ulceraciones herpetiformes recidivantes o estomatitis aftosa recidivante. 1.- Aftas menores (Afta minor o menor de Mickulicz- 1898) Son pequeñas úlceras de morfología oval o redondeada, de entre 2 y 5 mm. de diámetro, pérdida de sustancia superficial, fondo amarillento, necrótico, poco profundas. Los bordes son poco elevados, turgentes, ligeramente indurados, con un halo eritematoso rodeando a la lesión. Se inician como una mancha rosada que en pocas horas se ulcera. Dolor urente, intenso, espontáneo, irradiado, que aumenta con los ácidos y picantes y al masticar y hablar. Asientan en zonas no queratinizadas de la mucosa bucal. Se localizan, por orden de frecuencia en: mucosa labial, surco vestibular, mucosa yugal, borde lingual, suelo de boca, encía y paladar. Hay afectación ganglionar en el 50% de los casos. Curan espontáneamente en una semana, sin dejar cicatriz. Suelen recidivar dejando períodos mas o menos largos sin sintomatología. 2.- Aftas mayores (Afta major o mayor de Sutton- 1911) Son erosiones de la mucosa de diámetro superior a 0’5-1 cm., profundas y destructivas pueden alcanzar el tejido conectivo y presentar un fondo hemorrágico por lesión de los vasos. Persisten estacionarias durante mucho tiempo y los brotes se suceden sin período libre de lesiones. La mayoría de las veces curan con cicatriz, dejando la mucosa hipocrómica y con fibrosis superficial. Localizadas en la mucosa no queratinizada.