Rafael García Pérez: “El proceso de formación de las clases léxicas y su importancia para un diccionario histórico: el ejemplo de la clase <odio>, Boletín de la Real Academia Española (BRAE), tomo LXXXVI, Cuaderno CCXCIV, 2006, pp. 317-332. EL PROCESO DE FORMACIÓN DE LAS CLASES LÉXICAS Y SU IMPORTANCIA PARA UN DICCIONARIO HISTÓRICO: EL EJEMPLO DE LA CLASE <ODIO> Rafael García Pérez Universidad Carlos III de Madrid Instituto de Investigación Rafael Lapesa (R. A. E.) 0. Introducción. Como ya he puesto de manifiesto en otros trabajos (vid. José Antonio Pascual y Rafael García Pérez, 2007), un diccionario histórico no puede dejar al margen las relaciones entre las palabras, pues solo gracias a ellas podemos dar cuenta de la evolución del léxico en toda su complejidad y garantizar una mayor coherencia tanto en el establecimiento de las acepciones como en la redacción final de las definiciones. Dentro de la compleja red de relaciones a que me he ido refiriendo a lo largo de mi investigación, la que afecta a los sustantivos predicativos 1 resulta especialmente relevante. En dos artículos anteriores (Rafael García Pérez, 2007a y 2007b), tomando como ejemplo las clases <infracción penal> y <sanción penal> respectivamente, planteé la necesidad de contar con las distintas clases de «predicados nominales» para explicar la evolución en los procesos de combinatoria léxica y entender mejor las restricciones actuales que pueden afectar a la Gramática. Con el presente estudio, y sin tratar de ser exhaustivo, me propongo describir el proceso de constitución de las clases de predicados tomando como modelo la denominada <odio>. Si, desde un punto de vista sincrónico, estas clases se han descrito, como sabemos, como realidades inmutables, es decir, como un conjunto, más o menos cerrado, de sustantivos predicativos capaces de seleccionar ciertos verbos de apoyo o de ser seleccionados, a su vez, por ciertos operadores considerados apropiados, la realidad histórica nos muestra, sin embargo, que el número de unidades pertenecientes a la clase ha variado a lo largo del tiempo y que la configuración sintáctico-semántica del grupo no ha sido constante, sino que ha sido el resultado de un proceso paulatino de diferenciación. 1. La estructura sintáctico semántica. Los miembros de esta clase se integran en una más amplia («macroclase») que podemos denominar <sentimiento>, incluida, a su vez, en el grupo básico de los estados. Designan, por tanto, un tipo de estado afectivo, un movimiento del ánimo. Ahora bien, frente al resto de los estados y, sobre todo, frente a otros sentimientos, presentan ciertas peculiaridades sintáctico-semánticas que se han ido configurando a lo largo del tiempo. 1.1. Como todos los sustantivos predicativos, tienen la capacidad de seleccionar sus propios argumentos. Desde los inicios del castellano, han conformado siempre una estructura biactancial, donde el primer elemento es siempre un humano y el segundo un «sustantivo no restringido». Las oraciones 1.a y 1.b que recojo a continuación pueden considerarse bien construidas, pero no así 2.a y 2.b: 1 Para el concepto de predicado nominal o sustantivo predicativo, puede consultarse, por ejemplo, Gaston Gross (1993 y 1996).