Requena Hidalgo http://ojs.gc.cuny.edu/index.php/lljournal/rt/printerFriendly/296/262 1 of 6 5/15/08 10:05 AM LLJournal, Vol 2, No 2 (2007) La modernidad en los narradores de Machado de Assis Cora Requena Hidalgo Facultad CC. de la Información. Universidad Complutense de Madrid "La vida es tan bella, que la misma idea de la muerte necesita vivir primero en ella antes de verse cumplida. Ya me vas entendiendo; lee ahora otro capítulo. " (Don Casmurro) Joaquim Maria Machado de Assis, “impresionista”, “posromántico”, “realista”, “moderno” pertenece, biográficamente hablando, al momento histórico de América que se entiende como el nacimiento de la conciencia latinoamericana. Salvando las diferencias, en ningún caso insignificantes, que separan la experiencia de la América de Sarmiento, Martí o Rodó de la experiencia de la América de Machado, el escritor brasileño encarna en su literatura el compromiso con una nueva visión que cuestiona el mundo de las convenciones sociales a través del lenguaje y de la literatura. Visión latinoamericana, es cierto, pero también visión universal que no se restringe ni a un espacio ni a un tiempo concretos, pues representa la necesidad permanente del cambio, de la evolución en todo tiempo y espacio. Sólo así se explica la gozosa salud y la evidente actualidad que posee la obra de Machado, así como la admiración que sus cuentos y novelas provocan, aun hoy, en artistas e intelectuales tan dispares como, por ejemplo, Susan Sontag o Woody Allen. Frente a este panorama, o frente a esta muestra de universalismo, puede parecernos inadecuado e incomprensible que la discusión sobre si Machado de Assis es o no es un “autor nacional” se perpetúe hasta el día de hoy. No es objeto de esta reflexión, por tanto, buscar las claves que hacen de las novelas machadianas un reflejo virado de la realidad brasileña de su época ni discutir si su obra es más o menos localista o universalista, sino, por el contrario, rastrear aquellas características realmente innovadoras y necesarias, herederas y generadoras de modernidad, que hacen posible que estas novelas continúen teniendo una vigencia inusitada dentro de la literatura universal, y, por extensión, dentro de la literatura latinoamericana y brasileña. Para dar por zanjado el tema conviene comenzar con las palabras del propio autor: No hay duda de que una literatura, sobre todo una literatura naciente, debe alimentarse principalmente de los asuntos que le ofrece su región; pero no hay que establecer doctrinas tan absolutas que la empobrezcan. Lo que debe exigirse al escritor ante todo es cierto sentimiento íntimo que lo hace hombre de su tiempo y de su país, aun cuando trate temas remotos en el tiempo y en el espacio. Un famoso crítico francés, al analizar hace tiempo a un escritor escocés ―Masson― con mucha razón decía que del mismo modo que se podía ser bretón sin hablar siempre del tojo, así Masson era un buen escocés sin necesidad de nombrar al cardo; y explicaba lo dicho añadiendo que en él había un scotticismo interior, diferente y mejor del que era simplemente superficial. (Schwarz IX-X) Según Octavio Paz, la modernidad inaugurada con Baudelaire “ha sido una pasión universal” pretendida por el ser humano desde la segunda mitad del siglo XIX; encarna en sí misma la idea de lo real y la idea del presente, es la diosa y el demonio del sujeto moderno que entra en crisis en un mundo inaprensible que se transforma cada vez con mayor rapidez. Esta modernidad, que alcanzará su momento culminante en las dos grandes guerras mundiales, se comenzó a gestar ya en el período llamado “romántico” con la tradición de la ruptura y, en América Latina, con la necesidad emergente de