Transversalidad y Transdisciplinariedad para un Nuevo Modelo de Universidad Dr. Lino García Morales, lino.garcia@uem.es Dra. Pilar Montero Vilar, mpilar.montero@uem.es La razón es la cosa mejor distribuida que existe Descartes. Discurso del Método La Universidad actual soporta el peso de la intersección de las diversas áreas de conocimiento sobre diferentes ejes transversales. Tal esquema está bien consolidado hasta cierto nivel, más bien básico, como es el caso de las ciencias. Sin embargo, el incremento del nivel de especialidad evidencia la debilidad de estos ejes. Sólo un enfoque transdisciplinar proporciona unos ejes sólidos, armónicos y flexibles. El propósito de esta investigación es la exploración de estos límites desde el punto de vista metodológico. Paradigma de la complejidad El 6 de noviembre de 1994, en el convento de Arrábida, Portugal, organizado bajo los auspicios del Centre de Recherches et d'Etudes Transdisciplinaires (CIRET) de París, se firmó, por los participantes del Primer Congreso de la Transdisciplinariedad, la Carta de la Transdisciplinariedad. Justo en el preámbulo los firmantes se pronuncian en cuanto a la imposibilidad de una mirada global a la complejidad del mundo en que vivimos. El saber crece exponencialmente según proliferan disciplinas tanto académicas como no académicas, que intentan romper la lógica horrorosa de la eficacia por la eficacia y el ascenso a un nuevo oscurantismo por la ruptura contemporánea entre un saber cada vez más acumulativo y un ser interior cada vez más empobrecido. Sus diferentes artículos definen, en gran medida, la esencia de la transdisciplinariedad: reconocimiento de la existencia de diferentes niveles de realidad, regidos por diferentes lógicas; emergencia de la confrontación de las disciplinas, nuevos datos que las articulan entre sí, y ofrecimiento a una nueva visión de la naturaleza y de la realidad; unificación semántica y operativa de las acepciones a través y más allá de las disciplinas, lo que presupone una racionalidad abierta, a través de una nueva mirada sobre la relatividad de las nociones de definición y objetividad; apertura en la medida que trasciende el dominio de las ciencias exactas por su diálogo y reconciliación; multirreferencialidad y multidimensionalidad, en relación a la interdisciplinariedad y a la multidisciplinariedad; etc. Al congreso de Arrábida siguieron el de Locarno en 1997 (Towards a Transdisciplinary Evolution of the University) y otro más en Zurich en 2000 (Transdiciplinary Conference), todos ellos avalados por la UNESCO. Se han seleccionado, oportunistamente, los artículos que los autores consideran positivos e importantes hacia la transdisciplinariedad; independientemente de la filiación filosófica de los firmantes. Las realidades del mundo actual, efectivamente, son cada vez más complejas. Las interrelaciones y las interconexiones de los constituyentes biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales y ecológicos, tanto a nivel de las naciones como a nivel mundial, se han incrementado de tal manera, que la investigación