CRITICÓN, 87-88-89, 2003, pp. 787-798. Menéndez Pidal y la filología del 98. Estado latente e intrahistoria Julián Santano Moreno Université di Roma «La Sapienza» «Menéndez Pidal y la generación del 98» es el título de un artículo de Dámaso Alonso 1 en el que, ampliando el concepto de generación, defendía la pertenencia de don Ramón a esa generación de literatos y aun de «literatísimos», como la definiera Laín Entralgo. La actividad de Menéndez Pidal se extiende en un primer momento por los años de actividad de la misma generación del 98: en 1895 la Academia Española premia el estudio del Poema del Cid (publicado en 1908), en 1896 aparece La leyenda de los Infantes de Lara, y en 1898 el estudio sobre las Crónicas generales de España. Sin embargo, no sólo cronológicamente pertenece Menéndez Pidal a la «época del 98»: él mismo afirmaba en 1955, en una conversación con Julio Díaz Usandivaras y refiriéndose a sus contactos con la generación del 98, que «todos estábamos en una comunión espiritual que necesariamente debía revelarse en nuestra obra»¿. La mayor parte de los postulados teóricos de la obra de Menéndez Pidal, han señalado Portóles 3 y Lange 4 , provienen de las tendencias intelectuales y científicas de la segunda mitad del siglo xix, que en España encontraron acogida principalmente en la generación del 98. Dos campos conceptuales de esta generación parecen haber influido en el tradicionalismo pidaliano 5 : el primero lo constituye el rechazo a una mera historia de archivos que conlleva un cambio hacia una historia de lo «humilde», y el segundo la consideración de la literatura como expresión del alma popular, más verdadera, por 1 Alonso, 1975; artículo publicado por primera vez en 1969. 2 Cito por Lange, 1982, p. 169. 3 Portóles, 1986, p. 68. 4 Lange, 1982, p. 164. 5 Lange, 1982, p. 169. CRITICÓN. Núms. 87-88-89 (2003). Julián SANTANO MORENO. Menéndez Pidal y la filología ...