C omunicación comunitaria, po- pular, horizontal, de base, al- ternativa…o como se le haya calificado desde que comenzó a ocupar lugares en los espacios dedicados al debate y al estudio de los fenómenos co- municacionales, lo cierto es que, al menos en Venezuela, la discusión sobre su defi- nición, características, modalidades y, sobre todo, sus alcances, perspectivas y retos son temas de suma vigencia. En las últimas décadas del pasado siglo, aludir en el país a algún tipo de ex- periencia comunicativa de corte popular pa- saba por, de antemano, presumirla opues- ta al poder establecido, fuera éste el me- diático, expresado en la racionalidad de los medios masivos, o al de los gobiernos que se sucedieron a lo largo del período democrático, especialmente a partir de los años 70. Es en los albores del siglo XXI, con la llegada al poder del hoy reelecto presi- dente teniente coronel Hugo Chávez, es- pecialmente a partir del año 2002, cuando esta última característica comienza a des- dibujarse con celeridad y estos medios a multiplicarse de forma inusual, como lo ha advertido el investigador Marcelino Bisbal (2006) quien, al dar cuenta de cómo se ha gestado la construcción del “Estado Comunicador”, anuncia la apari- ción de una “avanzada alternativa”. Sin contar los periódicos e innumera- bles sitios de internet, y dejar de conside- rar cifras más abultadas provenientes de otras fuentes, ya es alarmante que, según números oficiales de la Comisión Nacio- nal de Telecomunicaciones (Conatel), en apenas cuatro años (mayo 2002-abril 2006) se hayan habilitado 193 nuevos me- dios radioeléctricos: 166 radioemisoras y 27 estaciones de TV. Con el argumento de estar enfrentando una guerra mediática que cobró su má- xima expresión durante el llamado apagón informativo del 12-13 de abril de 2002, a partir de ese momento el gobierno co- mienza a desarrollar múltiples y variados esfuerzos destinados a acaparar todos los medios, lo cual ha llevado a que reputa- dos investigadores, como Antonio Pas- quali –de forma por demás lapidaria– ca- lifiquen al Jefe del Estado como un dés- pota comunicacional¹. Estas iniciativas, que incluyen el copa- miento de los medios públicos estatales con el mensaje oficial, la compra de me- 49 comunica ción Tradicionalmente concebidos como medios opuestos al poder, fuera éste el expresado por la racionalidad mediática o por los gobiernos que se sucedieron en la última etapa de la llamada Cuarta República, los medios comunitarios venezolanos muestran hoy una nueva faz: lejos de jugar el papel que tradicionalmente desempeñaron en el pasado siglo, como fue la búsqueda de visibilidad y el respeto de las minorías excluidas, hoy parecieran sostener posiciones que contribuyen a profundizar la exclusión y la intolerancia políticas. Que sus hacedores puedan superar esta limitación pasa, entre otras cosas, por el desarrollo de un esfuerzo de formación desde una perspectiva hermenéutica Raisa Urribarrí Formación significa poder contemplar las cosas desde la posición del otro (…) aprender a entender al otro desde sus puntos de vista. Hans-George Gadamer Medios comunitarios: el reto de formar(se) para la inclusión