1 Gracias, A mis padres Rafael y Cecilia, valerosos patriotas que promovieron el compromiso político que ata mi suerte y mi destino a Colombia. Por su dedicación y comprensión, ya que tanto mi vocación como mi futuro se lo debo a sus esfuerzos y a su ejemplo. Legado indiscutible de responsabilidad y seriedad pero sobre todo de Amor, Honor Humor y Valor. A Cielo y Lissett, por su entrañable respaldo material e inmaterial manifestado no sólo a lo largo de la carrera sino de toda mi vida. Incondicionalidad propia de las grandes familias que permanecen en el tiempo fuertes y sólidas. A Karen y Leo Andrés por su cariño. A Ana Laura, Andrés, Darwin, Ronald, y Deisy Liliana por su amistad y constante apoyo. Y al MOIR por enseñarme que: “El valor es el hálito vital de toda empresa desbrozadora del progreso del hombre” y a preferir de entre los innumerables propósitos personales los imperecederos intereses de la nación.