KinKaban, Año I, N° 1 (ene-jun, 2012), pp. 64-70 Revista electrónica del CEIC M Centro de Estudios Interdisciplinarios de las Culturas Mesoamericanas, A.C. Página 64 LAS MONTAÑAS HUMANIZADAS: LOS VOLCANES DEL ALTIPLANO CENTRAL Alicia María Juárez Becerril Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM Resumen Los volcanes han recibido un trato especial por parte de los especialistas meteorológicos junto con sus comunidades a través de la historia milenaria, puesto que no sólo se han concebido como grandes contenedores de agua, sino que se les humaniza, lo que conlleva adjudicarles sentimientos y actitudes humanas claramente diferenciadas en cuanto a su género. De esta forma, los cerros y volcanes no sólo constituyen el espacio físico en donde los graniceros llevarán a cabo los rituales sino que contienen un simbolismo cargado de referentes culturales concretizado en un espacio. En este sentido, las grandes montañas han sido investidas de tal cantidad de características y atribuciones que para entender su representación y signifi- cado es necesario conocer las versiones que se han construido acerca de ellas. De esta forma, el objetivo del presente artí- culo es señalar la concepción humana y significativa que tienen algunas comunidades en su imaginario, especialmente acer- ca del Popocatépetl, la Iztaccíhuatl y La Malinche. Abstract For millennia, volcanoes have received a special treatment by both meteorological specialists and their communities since they have not only been conceived as great water containers but have also been considered humane; this entails awarding feelings and human attitudes, clearly differentiated by gender. Thus, hilltops and volcanoes not only constitute the physical environment where graniceros will carry out rituals and ceremonies, but they constitute, as well, a symbolism loaded with spatially materialized cultural referents. In order to understand the meaning of the grand mountains and what they stand for, it is a must to know the various versions that have been built around them, as they have been invested of such a great amount of qualifications and attributes. Consequently, the purpose of the present article is to illustrate the rather important humane conception some communities withhold in their imaginary, mainly about the Popocatepetl, Iztacccihuatl and Malinche. Introducción Los volcanes han recibido un trato especial por parte de los especialistas meteorológicos y sus comunidades a largo de la historia milenaria, puesto que no sólo se han concebido como grandes contenedores de agua, sino que se les humaniza, lo que conlleva a adjudicarles senti- mientos y actitudes humanas claramente diferenciadas en cuanto a su género. En este sentido, cerros y volcanes 1 son personificados y se les ve como personas que deambulan por los poblados. Su presencia en los sueños de los graniceros, les permite entablar una relación directa con ellos para dar a conocer sus deseos. De esta forma, los cerros y volcanes 1 Cabe señalar que a lo largo del artículo hablaremos de cerros, montañas y volcanes indistintamente. Estamos conscientes de que bajo una pers- pectiva geográfica y/o geológica cada elemento natural conforma una elevación diferente del terreno y en este sentido tienen explicaciones concretas. Sin embargo, nuestra justificación recae en los lineamientos antropológicos en cuya perspectiva general se trata de espacios vitales, receptores de agua y dadores de los mantenimientos. De esta forma inciden en la vida de las comunidades campesinas. Esta lógica de conce- bir la naturaleza parte de una cosmovisión de tradición milenaria. no sólo constituyen el espacio físico en donde los granice- ros llevarán a cabo los rituales, sino que contienen un simbolismo cargado de referentes culturales concretizado en un espacio. Representan puntos geográficos, símbolos emblemáticos, dadores de lluvias y también guardianes del sustento alimenticio. En este sentido, las grandes montañas han sido investidas de tal cantidad de carac- terísticas y atribuciones, que para entender su representa- ción y significado es necesario conocer las versiones que se han construido acerca de ellas. De cerros y volcanes Los graniceros hacen uso del espacio natural: cerros, vol- canes, ojos de agua, manantiales, cuevas y abrigos rocosos tienen una significación en donde “aseguran su reproduc- ción y satisfacción de necesidades vitales, que pueden ser materiales o simbólicas” (Giménez 2005:430). Broda (1996b), propone hablar de paisaje ritual, en donde éste es un espacio, entorno, o propiamente dicho un paisaje natural transformado por el hombre a través de la historia. El darle la connotación de paisaje ritual implica que es el lugar donde se llevan a cabo ciertos ritos de propiciación. Los cerros y volcanes representan lugares donde los