Epinomis y Didaskalikos Dos interpretaciones de la física de Platón 1 Pablo Melogno 2 Palabras clave: Platón, Timeo, física. Resumen corto Esta contribución propone el análisis de dos interpretaciones del modelo físico propuesto por Platón en Timeo. La defendida por Filipo de Opunte en el diálogo Epinomis -s. IV a.C.- y la defendida por Albino -s. II- en su escrito Didaskalikos. Para ello, se revisan dos problemas no resueltos por el modelo del Timeo: la estructura geométrica del dodecaedro y su función en el sistema cosmológico. Luego se revisan las interpretaciones de Opunte y Albino, mostrando como cada una jerarquiza la consideración de uno de los problemas por sobre el otro, dando lugar a formas antagónicas de comprender la física platónica. Resumen extendido La teoría de los poliedros expuesta por Platón en el Timeo constituye un intento altamente sofisticado de ofrecer una explicación matemática de la realidad física, en cuanto Platón defiende la tesis de que las estructuras últimas de la materia sólo pueden ser adecuadamente inteligidas a través del lenguaje matemático. La cosmología expuesta en el Timeo parte de un Demiurgo o artesano divino, que da forma a la materia desordenada e informe, tomando como modelo las Ideas; crea así la esfera de las estrellas fijas, las esferas planetarias y la Tierra, ubicándola en el centro del mundo. La consideración de la composición material del mundo sensible parte de los cuatro elementos perceptibles a simple vista: tierra, fuego, agua y aire, que son identificados por Platón con cuatro de los cinco poliedros regulares: el cubo corresponde a la tierra, el tetraedro al fuego, el icosaedro al agua, y el octaedro al aire. Los poliedros ofician como corpúsculos tridimensionales mínimos que componen los elementos, de modo que sus diferencias de composición explican las diferencias entre los elementos. Los poliedros a su vez pueden ser reducidos a triángulos. Al cubo corresponde el triángulo rectángulo isósceles, y a los tres restantes el triángulo rectángulo escaleno. Así, éstos dos triángulos conforman la estructura última de la realidad física. En cuanto al quinto poliedro regular, el dodecaedro -compuesto de 12 caras pentagonales-, Platón no lo identifica con ningún elemento, asignándole de un modo poco claro la función de oficiar como modelo del cual el Demiurgo se sirvió para el diseño del universo (Timeo 55c). La forma imprecisa en la que Platón caracteriza al quinto poliedro habilita la consideración de dos problemas que serán abordados de diversas formas por las tradiciones interpretativas del Timeo: 1 - En VI Encuentro de Filosofía e Historia de la Ciencia del Cono Sur. Asociación de Filosofía e Historia de la Ciencia del Cono Sur. Montevideo, 2008. 2 - Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República. Montevideo, Uruguay. pmelogno@gmail.com