1 Anna Pineda (Universitat Autònoma de Barcelona) La sintaxis léxica nos llama: los verbos de la clase telefonear en lenguas romances y euskera 0. INTRODUCCIÓN El objetivo de la comunicación es dar cuenta de un fenómeno de microvariación sintáctica presente no solamente en el ámbito románico sino también en vasco. 1 Se trata de la convivencia en varios sistemas lingüísticos de dos estructuras sintácticas distintas pero cuyo significado termina convergiendo en el uso. En concreto, los verbos que protagonizan el fenómeno analizado son los que expresan el significado ‘llamar (por teléfono)’. 1. DESCRIPCIÓN DEL FENÓMENO ESTUDIADO 1.1. Las lenguas románicas En el ámbito románico, los verbos de la clase telefonear presentan una misma particularidad sintáctica. Según las gramáticas prescriptivas, llamar y telefonear del español junto con trucar y telefonar del catalán son verbos intransitivos –salvo, claro está, las ocurrencias en las que se explicita la información transmitida vía telefónica (1)–, de tal forma que la persona que recibe la información se expresa en dativo (2), si bien la tendencia de buena parte de los hablantes es expresar este argumento en acusativo (3). 2 Cabe decir que en el caso del español (y en el de algunas variedades del catalán), dada la extensión del acusativo preposicional –o del marcaje diferencial de objeto, si se prefiere–, el fenómeno estudiado aparentemente se diluye (3) –pero ya no al cliticizar los argumentos (4): (1) a. He telefoneado la hora de la reunión a nuestros socios 3 b. He {trucat/telefonat} l’hora de la reunió als nostres socis (2) a. Andrés {llama/telefonea} a su madre b. L’Andreu {truca/telefona} a la seva mare (3) a. Andrés {llama/telefonea} a su madre b. L’Andreu {truca/telefona} (a) la seva mare (4) a. ¿Todavía no la has {llamado/telefoneado}? b. ¿Encara no l’has {trucat/-ada / telefonat/-ada}? En el caso del catalán, deben considerarse también los geosinónimos tocar y cridar. Al ser variantes propias de la zona valenciana, donde en el habla coloquial el marcaje diferencial de objeto está plenamente extendido (5a)-(6a), debemos recurrir a la cliticización para determinar las estructuras argumentales correspondientes. De este modo, vemos que tocar funciona con dativo (5b) –pues, de lo contrario, los hablantes relacionan la construcción resultante (5c) con la acción de tocar físicamente a alguien–, mientras que para cridar hay variación geográfica entre 1 Agradezco a Gemma Rigau sus reflexiones y sugerencias durante el proceso de elaboración del presente trabajo. 2 Significativamente, el Diccionario Panhispánico de Dudas reconoce, en cuanto a llamar, que «cuando significa ‘establecer comunicación telefónica [con alguien]’, está generalizado en todo el ámbito hispánico el uso transitivo : «No hace mucho LO llamó por teléfono un tipo de voz imperiosa» (Galeano Días [Ur. 1978]); «LO llamó por teléfono para decirle que tenía su entera confianza» (Herrero Ocaso [Esp. 1995])» y, de hecho, contradice claramente el diccionario normativo al admitir que «lo normal y más recomendable es interpretar como directo el complemento que expresa el destinatario de la llamada y usar, por tanto, las formas lo(s) y la(s) cuando se trate de un pronombre átono de tercera persona». En el caso de telefonear, se observa que «en el uso culto mayoritario funciona como intransitivo [...]. No obstante, en el habla culta se documenta también su uso como transitivo : «Gustavo LA telefoneaba casi todos los días» (Donoso Elefantes [Chile 1995])» (subrayado nuestro). 3 Con llamar parece que esta estructura no es posible.