Alejandro A. González Terriza, “Verónica, la Virgen del Espejo y las Tijeras” VERÓNICA, LA VIRGEN DEL ESPEJO Y LAS TIJERAS. LEYENDAS ETIOLÓGICAS Y RITUALES DE EVOCACIÓN (I PARTE) Alejandro Arturo González Terriza * I. INTRODUCCIÓN Es la hora de la lechuza: descifra escrituras el viejo, se quiebra de pronto el espejo, sale la vieja con la alcuza. ¡Es la hora de la lechuza! (Valle-Inclán, La rosa del reloj) ¿Por qué nací entre espejos? (Lorca, Canción del naranjo seco) Un espejo es el alma de una mujer (dicho japonés; Caeiro, 1993: 125) En ͳͻͺͺ, el escritor británico Clive Barker publicaba su historia terrorífica DzThe Forbiddendz, incluida en el libro In the Flesh (The Books of Blood V). Tres años más tarde, la historia era llevada al cine con el título de Candyman (1992; dir. Bernard Rose, TriStar Pictures); el éxito hizo viable dos secuelas posteriores, de éxito decreciente: Candyman 2. Farewell to the flesh (1995; dir. Bill Condon, Clarence Pictures) y Candyman 3 - Day of the Dead (1998; dir. Turi Meyer). El motivo sobre el que se articula la historia es sencillo: Candyman es un ser fantasmal que se manifiesta en el espejo cuando alguien pronuncia cinco veces su nombre. Como resultado de la influencia de estas películas, es posible recoger hoy como leyenda urbana entre los niños y adolescentes norteamericanos una creencia en Candyman y sus poderes que sigue las líneas trazadas por el guión cinematográfico. 1 Sin embargo, antes de ser guión y cuento de terror, la historia del ser fantasmal que se aparece en el espejo al ser invocado un número determinado de veces tenía ya una larga trayectoria en el folklore. Como tantas otras veces, lo que hoy es literatura o cine ha sido antes narración oral. En efecto, el personaje de Candyman se inspira en una figura previa del folklore urbano norteamericano: Bloody Mary o Mary Worth (entre otros nombres), un fantasma femenino que se aparece en los espejos, y cuyas leyendas no han sido objeto por el momento del estudio detallado que merecen: contamos de momento con el trabajo pionero de Langlois (1980), la aportación, interesante pero escueta, de Brunvand (1986: 80-2) y los trabajos on line de Norder (1999) 2 y Wells (1999) 3 . Es muy probable que el motivo que nos ocupa (una demonesa o fantasma femenino que se manifiesta en los espejos) se encuentre en el folklore de varias culturas. En este * Antonio de Leyva, 11, bajo B. 28019 Madrid. España <agonza59@encina.pntic.mec.es> 1 Cf. esta contribución al grupo de noticias de Internet especializado en folklore urbano, alt.folklore.urban, con fecha del 29 de Diciembre de ͳͻͻͻ: DzSé que Candyman es un personaje de ficción, pero me he encontrado varias personas que juran que fue una persona realdz (mensaje titulado I know this isn't real, but..., enviado desde la cuenta de correo d4everman@attglobal.net). Por su parte, Norder ȋͳͻͻͻȌ, que afirma haber recogido cien versiones de la leyenda, apunta: DzDos de los cien relatos que recogí para este análisis presentaban al espíritu muerto de un hombre llamado Candyman. La película homónima de Clive Barker, sobre un asesino con gancho en vez de mano al que se invoca en el espejo de forma muy similar a nuestra bruja en el espejo, se adaptó de su historia breve ǮLo prohibidoǯ. Ambos ȋcuento y películaȌ están basados en elaboraciones de leyendas urbanas, no al revés. Es un testimonio de la habilidad del autor el que tanta gente crea hoy día que hubo realmente un Candyman, del mismo modo que algunos creen en la existencia histórica del ficticio Necronomicón de (. P. Lovecraftdz. La confusión circular (¿continuidad? ¿mutua influencia?) folklore/literatura/cine/folklore está servida. 2 El trabajo de Norder es muy interesante, pero tiene dos serios hándicaps: apenas ofrece información alguna sobre los informantes y no transcribe ni íntegra ni parcialmente ninguno de los cien testimonios. Es preciso conceder que en el caso de los testimonios obtenidos de Internet es muy difícil llegar a obtener datos precisos sobre los informantes: en mi caso, prefiero siempre que es posible citar los textos a resumirlos o parafrasearlos, pero ante la imposibilidad de rastrear la procedencia exacta me limito a indicar genéricamente que han sido tomados de la Red. 3 Wells recoge textualmente variantes muy valiosas de la leyenda, y ofrece observaciones bien fundamentadas sobre las mismas. Su trabajo sobre Bloody Mary se inscribe en una iniciativa más amplia, el Centro de Investigación de Leyendas Urbanas (Urban Legends Research Centre), sito en http://www.ulrc.com.au.