La venta de tejidos castellanos en la cornisa cantábrica durante el siglo XIX (1820-1900) Juan José Martín García Universidad de Burgos Publicado en la revista Altamira, del Centro de Estudios Montañeses, vol. LXXVII, (2009), pp. 15-45. Resumen: La venta de los distintos tejidos ofertados por la industria lanera castellana, suponía el punto final del proceso de fabricación y, al mismo tiempo, el reinicio de este, ya que los beneficios se aplicaban en las nuevas compras de lana. Una zona preferente de las ventas de los tejidos de la palentina Astudillo, la salmantina Béjar, la burgalesa Pradoluengo o la riojana Ezcaray, a lo largo de la centuria decimonónica, fue la cornisa cantábrica, especialmente las zonas rurales de Galicia, Asturias y Cantabria, además del puerto de Bilbao y otros mercados vascos como el de Durango. Si tras la Guerra de la Independencia se abrió una coyuntura favorable para las producciones castellanas, también hay que tener en cuenta que la economía española se relanzó tras la superación de la crisis del primer tercio del siglo XIX, acabada la Primera Guerra Carlista. Ello supuso un crecimiento de los intercambios comerciales. Los distintos centros se especializaron en las producciones que les permitían eludir la competencia de otros mejor situados, como los catalanes Sabadell y Terrassa, que van a inundar con tejidos de mayor calidad y más competitivos, los mercados tradicionales de los castellanos. Introducción Cada centro lanero se especializó en una o varias manufacturas. Esta capacidad para organizar la producción es significativa del grado de organización del trabajo y la innovación tecnológica operada en cada uno de ellos. En Astudillo, se especializaron en paños milenos, en Béjar en paños entrefinos y tejidos para el ejército, en Palencia en mantas, en Ezcaray y Cameros en paños y en Pradoluengo en bayetas 1 . 1 Al menos un 95 por ciento de la producción de esta villa burgalesa se dedica a este tejido hasta 1885-1890. Esta especialización viene dada por sus menores costes de producción y su baratura y competitividad en el segmento del mercado de las clases menos acomodadas y menos exigentes de zonas rurales del norte peninsular. Durante todo el siglo XIX, Pradoluengo se apropió de un nicho de mercado en torno a la bayeta y centrado en el noroeste español, principalmente en la cornisa cantábrica. En este artículo prestaremos especial atención a este núcleo burgalés y sus ventas en las regiones cantábricas. 1