1 EMPRESAS Y EMPRESARIOS Reflexiones sobre la economía del siglo XVIII 1 Susana ALDANA Rivera En: Diálogos en Historia.- Lima (2), 2001.- pp. .Coloquio Estado y mercado en la historia del Perú. Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima, 02-05 de junio 1998 Tres son las motivaciones que me impulsan a presentar esta comunicación cuyo título es quizás demasiado amplio y general pero que refleja mi objetivo particular: dejar planteadas numerosas preguntas y dejar abiertas posibles respuestas sobre la economía del siglo XVIII percibida como un conjunto. Es decir, perfilar una agenda de temas -de allí la numeración que se hace de ellos-, esperando que las ideas propuestas sean motivo de amplia discusión. En esta línea, mi primera motivación fue la necesidad de enseñar, de manera general, la economía del siglo XVIII. Percibí la gran cantidad de trabajos (por lo común de calidad excelente) que se dedican a trabajar una determinada actividad económica y las relaciones que el gobierno virreinal y el estado español tiene para con esa actividad específica, pero no encontré referencias sobre el amplio mundo económico en el que cualquier actividad se realiza. ¿Acaso la economía que soporta a una sociedad y sobre todo las políticas del gobierno para dirigirla, no tienen que enfrentar el desarrollo cotidiano y conjunto de los diferentes sectores económicos?; ¿las medidas que toman los gobiernos sólo consideran la minería, la manufactura o la hacienda cada una de manera particular e independiente?. O por el contrario, intentan el desarrollo medianamente armónico del conjunto de estas y otras actividades. Si bien es verdad que el estudioso debe centrar todos sus esfuerzos en enfrentar, entender y reunir información, a veces abrumadora, sobre una determinada empresa, eso no justifica que poco o nada se interese -ni siquiera como comparación- con lo que sucede con otras actividades que se vienen desarrollando (y estudiando) en paralelo. Creo que por eso, es importante tratar de hacer una suerte de cortes transversales de la economía. Porque, además, los hombres de negocio, probablemente como hasta hoy, si bien centraron todos sus esfuerzos en el desarrollo de una determinada actividad económica, se deben haber movido en varios campos buscando la maximización de sus empresas. De allí, el interés por la capacidad -aunque, por el tono de nuestra historiografía, siempre parece más fácil percibir la incapacidad- de los empresarios: no son agentes estáticos de la economía sino por el contrario son muy dinámicos y como creo que se ve en alguna de las reflexiones aprovechan plenamente el menor espacio para la realización económica. Estos hechos se vinculan a mi segunda motivación. ¿Por qué empresas y 1 Deseo agradecer los comentarios de Viviana Conti al presente texto en el marco del Coloquio “Estado y mercado en la Historia del Perú” (Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima, 02-05 de junio de 1998). Sus comentarios me ayudaron a centrar el hilo de mi interés.