43.505 El final de las décadas de los ochenta y noventa han traído una eclosión de nuevos métodos diagnósticos que han de- terminado un nuevo enfoque en la clasificación de las neo- plasias hematológicas. Así, en pocos años hemos pasado de las clasificaciones basadas en la morfología 1-4 o en la res- puesta clínica 5 a un intento de clasificación basado en la etiopatogenia molecular/bioquímica 6,7 . Sin embargo, es evi- dente que todavía queda un largo camino por recorrer para completar este propósito; por este motivo, en la reciente propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 6 aún conviven entidades clasificadas con métodos muy sofisti- cados junto a otras perfiladas de manera más convencional. De entre las nuevas metodologías diagnósticas, la citometría de flujo, por la rapidez en la obtención de resultados y su relativa sencillez técnica, se ha revelado como una herra- mienta de primer orden para facilitar el diagnóstico y segui- miento de estas entidades. Su información no sólo ha per- mitido refinar las antiguas clasificaciones morfológicas e identificar entidades de origen y pronóstico específicos, sino que además parece asociarse, al menos en algunos casos, a alteraciones moleculares específicas, como veremos con detalle más adelante. En este trabajo intentaremos resumir los avances de mayor relevancia clínica alcanzados gracias a esta metodología en relación con el diagnóstico de las leucemias agudas, ha- ciendo hincapié en la integración de los datos aportados por la citometría con los obtenidos mediante otras técnicas, de manera particular, por la citogenética y los estudios de ge- nética molecular. En este sentido, es nuestro objetivo cen- trar la información que se revisa en los factores que afectan al diagnóstico y clasificación de las leucemias agudas y en datos útiles para el seguimiento de la enfermedad mínima residual (EMR). Análisis inmunofenotípico de las leucemias agudas: conceptos generales La identificación de la población neoplásica es fundamental en el estudio del fenotipo leucémico. Para la discriminación de las diferentes poblaciones celulares presentes en mues- tras leucémicas, en un primer paso resulta de gran utilidad la consideración simultánea de las características de disper- sión de luz –frontal (FSC) y lateral (SSC)– de cada subpo- blacion celular, en relación con el patrón de expresión del antígeno panleucocitario CD45 8-12 . El segundo paso del aná- lisis consiste en la identificación antigénica de entre las sub- poblaciones celulares presentes en la muestra de la clona o las clonas que contienen células neoplásicas. Los estudios inmunofenotípicos han contribuido a estable- cer pronósticos específicos en los diferentes subtipos de leucemias linfoblásticas agudas de línea B y, en menor gra- do, en las de línea T 8,13-15 . Además, resultan imprescindibles para el diagnóstico de las leucemias agudas no linfoblásti- cas (LANL) M0 y M7, y muy útiles para el diagnóstico de las formas variantes de la LANL M3. Por otra parte, también es cierto que, aunque hoy por hoy parece difícil establecer una relación estrecha entre expresión antigénica, subtipo morfo- lógico y genotipo en la mayoría de los casos 8,16-19 , existe una novedosa tendencia a asociar perfiles inmunofenotípicos ca- racterísticos a entidades con alteraciones biológicas especí- ficas y que mayoritariamente presentan alteraciones citoge- néticas/moleculares concretas 20-26 . Leucemias agudas no linfoblásticas Las LANL han sido definidas por el Grupo Europeo para la Caracterización Inmunológica de las Leucemias (EGIL) en función de la expresión de dos o más de los siguientes mar- cadores: mieloperoxidasa detectada por técnica inmunológi- cas (citMPO), CD13, CD33, CD65 y CD117, siendo probable- mente citMPO el marcador más específico de la línea mieloide 17,27 . A este respecto, es de destacar la reciente des- cripción de un perfil inmunofenotípico con positividad para estos 5 marcadores mieloides (fenotipo panmieloide), no vin- culado específicamente a ningún subgrupo de la clasificación French-American-British (FAB), que conformaría un grupo de LANL de buen pronóstico, con mayor supervivencia 21 . En nuestro entorno se sigue utilizando de un modo predomi- nante la clasificación FAB para el diagnóstico de las LANL 1,2,28 . En relación con esta clasificación, los subtipos M0, M7 y, en menor grado, M6 necesitan con frecuencia para su identificación del inmunofenotipo, la LANL M3 pre- senta un perfil inmunofenotípico –HLADR–, CD13+ hetero- géneo, CD15–/+ débil, CD34–/+ débil– que, aun no siendo completamente específico, sí es muy característico 8,16,22,29 , mientras que en los otros subtipos los hallazgos fenotípicos son habitualmente más heterogéneos 8,16,30 . Adicionalmente, determinadas características inmunofenotípicas se han rela- cionado con alteraciones citogenéticas (tabla 1) y manifesta- ciones clínicas de la enfermedad. Así, por ejemplo, dentro de este grupo de LANL la expresión de CD34, que es la ca- racterística inmunofenotípica que con mayor frecuencia se ha asociado a mal pronóstico 8,31 , se ha vinculado a la exis- tencia de alteraciones citogenéticas en general, y en particu- lar con inv(16), t(8;21), –5/5q–, 7/7q–, del(11)(q23) y altera- ciones de 3q 16 . Otros marcadores relacionados con la existencia de alteraciones citogenéticas han sido CD2, CD9, CD10, CD15, CD19 y TdT 16,19 . Además, se han descrito otros REVISIÓN Med Clin (Barc) 2002;118(11):423-36 423 Aplicación de la citometría de flujo al diagnóstico y seguimiento inmunofenotípico de las leucemias agudas Francisco José Ortuño Giner a y Alberto Orfao b a Servicio de Hematología y Oncología Médica. Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer. Murcia. b Servicio General de Citometría. Departamento de Medicina y Centro de Investigación del Cáncer. Universidad de Salamanca. Correspondencia: Dr. F.J. Ortuño Giner. Servicio de Hematología y Oncología Médica. Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer. Marqués de los Vélez, s/n. 30008 Murcia. Correo electrónico: fortunog@aehh.org Recibido el 22-10-2001; aceptado para su publicación el 6-11-2001.