SOBRE LAS HUELGAS DOCENTES 1 Julián Gindin 2 En 1925 y 1926 los salarios de los docentes bonaerenses fueron pagados con un considerable retraso. La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires reaccionó radicalizando sus posiciones y amenazando con convocar a la suspensión de las actividades escolares en el mes de mayo de 1926. Habría sido, de concretarse, el primer paro docente provincial. Ante esta situación el gobierno pagó la deuda pero castigó a la Asociación dejando cesante a su presidente, David Kraiselburd 3 . A la asamblea ordinaria de la Asociación de diciembre de ese año, contrariando la práctica habitual, no asistió ninguna autoridad gubernamental. El Ministro de Gobierno se limitó a enviar un telegrama saludando la Asamblea. Inclusive el cónclave no pudo realizarse en Bahía Blanca, como estaba previsto, porque el gobierno se negó a pagar los pasajes de los delegados. El ambiente estaba crispado y la Asamblea dividida, los viejos dirigentes gremiales se oponían al curso tomado recientemente por la Asociación. Ante más de 140 delegados, Daǀid Kƌaiselďuƌd dijo … prefiero mil veces que se diga que al Presidente de la Asociación de Maestros lo han castigado por insubordinado y no que al presidente lo han ascendido por sumiso o por complaciente. EdžpliĐó Ƌue la diƌeĐĐióŶ de la AsoĐiaĐióŶ haďía eŵpƌeŶdido uŶa Đaŵpaña de tƌaŶsfoƌŵaĐióŶ de alguŶos ǀaloƌes pƌeseŶtes eŶ la ďase doĐeŶte LJ se pƌeguŶtó retóricamente: ¿DóŶde está esĐƌito eso de Ƌue el ŵagisteƌio tieŶe Ƌue seƌ uŶa pƌofesióŶ de sacrificio? Es que, a nuestro juicio el error viene desde muy atrás; cuando el alumno eŶtƌa a las esĐuelas Ŷoƌŵales se le iŶĐulĐa aŶte todo el espíƌitu del saĐƌifiĐio. El magisterio, se le dice, es un sacerdocio y como tal debe abrazarlo aquel que tiene realmente vocación; que en esta profesión los emolumentos, la faz económica no debe interesar; no tiene mayor importancia. Y lo curioso del caso es que los que pregonan tales principios y los consignaron en sus obras piadosamente aceptan jubilarse con sueldos faďulosos. Y más adelante, al referirse a los métodos empleados por la entidad gremial, continuó: EŶteŶdíaŵos Ƌue las pƌotestas, los telegƌaŵas al gobernador, las solicitudes carecían de eficacia, por eso la Comisión Central resolvió no elevar más notas al gobierno y propiciar un movimiento que fuera la expresión espiritual de los propósitos que animaban al magisterio. Al efecto se acordó que un día del mes de mayo los maestros de toda la provincia suspendieran sus tareas en muda pero expresiva síntesis de pƌotesta poƌ la desĐoŶsideƌaĐióŶ ĐoŶ Ƌue les tƌataďaŶ. 1 El presente texto retoma, con nuevo material, algunos argumentos que desarrollé en Gindin (2008). Tuve la posibilidad de presentar una versión preliminar de este trabajo en una reunión del cuerpo de delegados de la seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER). Les agradezco a los presentes en aquella oportunidad el rico debate del que pude participar, así como a Andrea Blanco, Adriana Migliavacca, Julia Soul y Pedro Muñoz los comentarios realizados a una versión preliminar del presente capítulo. Este trabajo fue escrito con el apoyo de la Fundação Carlos Chagas Filho de Amparo à Pesquisa do Estado do Rio de Janeiro (FAPERJ). 2 Universidade Federal Fluminense – Brasil. 3 Una década después, Kraiselburd sería funcionario del gobierno de Manuel Fresco. No es mi intención aquí reconstruir su trayectoria.