Rehabilitación del Amputado de Miembro I nferior Disponible en Sitio: Medicina de Rehabilitación Cubana http://rehabilitacion.sld.cu Autores: Dr. Raidel La O Ramos y Lic. Alfredo D. Baryolo Cardoso Copyright © 2005. Dr. Raidel La O y Lic. Alfredo D. Baryolo Reservados todos los derechos... Camaguey, Cuba, 15 de septiembre del 2005 11:14 AM Historia HERODOTO narra el hecho histórico de una primera amputación y posterior tratamiento protésico, llevada a cabo por el soldado persa HEGISTRATUS, que se amputa a sí mismo un pie para liberarse de los grilletes y, más tarde, se confecciona en madera su miembro amputado. Pero quizá la prótesis más antigua que ha llegado hasta nosotros fue la encontrada en Capua, en 1858, y que construida con hierro y madera, se supone fue fabricada alrededor del año 300 antes de Cristo. Son especialmente los armeros y herradores los que durante el siglo XIV fabrican prótesis para los caballeros. Así, la llamada Mano de Alt-Ruppin, en hierro, encontrada en 1863 en el río Rhin y que, dotada de un pulgar rígido, permite flexionar los restantes dedos, por pares, sobre la palma. Si bien HIPÓCRATES establece los puntos esenciales para toda amputación, como la ligadura del muñón, durante la Edad Media estas indicaciones son olvidadas y la hemostasis en los amputados se logra por machacamiento del muñón o por introducción del mismo en aceite hirviendo. AMBROSIO PARÉ reintroduce el empleo de las ligaduras, enfatiza la importancia de estirpar todo tejido muerto y en su tratado Arcabuces y otras armas de fuego” (1522 ó 1554 ?) describe el síndrome de post- amputación, estableciendo las diferencias del dolor antes y después de la amputación con el dolor psicogénico. Las técnicas de las ligaduras serán perfeccionadas por MOREL que al especificar el empleo del torniquete cambiará el futuro de los amputados y elevará considerablemente su índice de supervivencia. Y el mismo PARÉ diseñaría prótesis, siendo uno de sus modelos el primero que se conoce en la historia de la medicina para amputaciones de muslo. VERDUIN (1696) ideó la primera prótesis con articulación libre de rodilla, y JAMES POTT, en 1800, empezaría la construcción de prótesis de madera, contra la opinión general de fabricarlas en hierro, por lo que su peso impedía toda función eficaz. POTT añadió a sus prótesis de madera, articulaciones de rodilla en acero y un pie articulado provisto de tendones que efectuaban una elevación dorsal del mismo al flexionar la rodilla (esta prótesis fue utilizada y divulgada por el marqués de Anglesea, por lo que se la conoce como la «pierna Anglesea»). La aparición de la anestesia mejoró considerablemente la técnica de la amputación. Durante la Primera Guerra Mundial, el gran número de amputados apenas estimuló el desarrollo de nuevas prótesis y quizás el único avance fue el llegar a conocer la necesidad de una buena adaptación y alineamiento de la prótesis para conseguir su máxima eficacia. La Segunda Guerra Mundial supuso el nacimiento y desarrollo de las técnicas de rehabilitación del amputado y, la implantación de leyes de seguridad social en muchos