1 Investigación educativa, evaluación y pedagogías críticas 1 Dra. Ingrid Sverdlick 2 Poner junto en un mismo título a la investigación, a la evaluación y a las pedagogías críticas tiene la intención de subrayar una relación de los términos; de enfatizar un abordaje de la investigación y de la evaluación. No se trata meramente de listar tres temas, más bien la idea en este artículo es proponer una reflexión sobre la investigación en tanto producción de conocimiento y sobre la evaluación como proceso de valoración que a su vez supone producción de conocimiento en el marco de sentido que le otorga el pensamiento crítico en educación. Con este cometido, dedicaré las primeras páginas del artículo a presentar unas pinceladas sobre el enfoque de la pedagogía crítica, para luego delinear algunas ideas sobre la evaluación y la investigación educativa. Una pedagogía hacia la emancipación social Las pedagogías críticas, asentadas en la ciencia social crítica y en el pensamiento contestatario de América Latina, van a situar a la educación en un lugar central dentro del proceso de emancipación social, y a la producción de conocimiento como inherente a ella y por tanto a ese proceso. Estas pedagogías desarrollan y se desarrollan sobre el cuestionamiento a la idea liberal positivista de que la emancipación social viene de la mano del progreso social y económico; progreso que a su vez se sustenta en el desarrollo de una ciencia objetiva (conocimiento universal). Recordemos que Comte, A. señalaba que lo “positivo” tiene que ver con lo “útil” y afirmaba que la ciencia es el instrumento intelectual más adecuado para el mejoramiento continuo de nuestra condición. Para el positivismo el conocimiento teórico es el ordenador de la vida práctica. Permite transformar la irracionalidad que tiene la vida humana en la sociedad en una vida científicamente ordenada. Con esta lógica, la seguridad de un orden social racional sólo está garantizada por la vía de un conocimiento teórico- experimental válido, clave del progreso humano (económico y social). También hay que recordar que el proyecto de la ilustración, del cual la escuela es la institución fundamental, manifestaba la ilusión de la emancipación por medio de “ilustrar/iluminar” a las mentes ignorantes por medio de la razón. Más que emancipadora, ya ha sido ampliamente analizado que la noción liberal de fines del siglo XIX 3 se caracterizó por la primacía de la función socializadora 1 Publicado en 2008 en De Freire a nosotros y de nosotros a Freire, Revista Novedades Educativas Nº 209. Noveduc, Bs. As. ISSN 0328 3534 2 Doctora en Pedagogía por la Universidad de Málaga. Docente e investigadora, coordinadora nacional del Foro Latinoamericano de Políticas Educativas (FLAPE) y coordinadora de proyectos en el Laboratorio de Políticas Públicas – sede Bs. As. (LPP – Bs. As.). 3 Si bien es posible afirmar como lo hace Saviani, D. (1983) que la constitución de los llamados “Sistemas nacionales de enseñanza” datan de principio del siglo XIX, en la Argentina corresponden a fin del siglo. Es con la llamada generación del 80 que en nuestro país ingresan los aires “modernizadores” que permitirán concretar la sanción de la Ley 1420 en 1884, primera ley de educación general, obligatoria y laica.