Bienes culturales y cohesión territorial Ximo Revert i Roldan. 1 Bienes culturales y cohesión territorial* Ximo Revert i Roldan. Técnico Superior de Gestión Cultural de la Fundación General de la Universitat de valència [*] Artículo publicado en Ordenación y gestión del territorio turístico. / coord. por David Vicente Blanquer Criado, 2002, ISBN 84-8442-536-3, págs. 409-422 Un territorio secular e intensamente antropizado como el mediterráneo se caracteriza, entre otros muchos rasgos objetivos, por acumular vestigios del pasado: esos restos que David Loventhal llama reliquias 1 y que los ciudadanos utilizamos de variadas maneras en el mejor de los casos, cuando no nos despojamos de ellos por desinterés, por desidia o por negligencia. Los restos de un pasado reciente como el industrial, o ancestral como la romanización, se manifiestan en un territorio dado por estas latitudes como herencia dispersa que salpica el paisaje cotidiano de sus habitantes o como elemento identitario suficiente que aglutina esfuerzos y voluntades a su entorno. Aparentemente los mediterráneos somos tan abundantes en restos del pasado que difícilmente podemos conservarlos todos y con demasiada facilidad nos desprendemos de ellos sin reparar, a comienzos de este nuevo siglo, en la utilidad que podemos darle a tan extenso y variado patrimonio cultural heredado. De igual forma y casi sin darnos cuenta, estamos tan habituados a convivir con estos vestigios que si no los tuviésemos los inventaríamos. Es decir, una comunidad de ciudadanos en una unidad territorial concreta se debate a menudo por un lado entre los restos de una modernidad incompleta y poco satisfactoria para sus aspiraciones, y por otro con la necesidad de significarse de alguna manera en la llamada aldea global, creando nuevos símbolos identitarios, aferrándose a elementos, usos y costumbres con más o menos arraigo que definan y dignifiquen el espacio humano que habitan.