LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN: EL RECURSO EXTRAORDINARIO, LA SOBRECARGA DE TAREAS, Y LA FALTA DE UNA POLÍTICA JUDICIAL SUPERADORA EDUARDO OTEIZA 1. Dispersión e inseguridad. Claves para recuperar una necesaria previsibilidad jurídica La crisis que en 2002 pareció oscurecer la vida de la sociedad argentina, tuvo como síntoma evidente la pérdida de reglas. La anomia argentina que Nino 1 describía tuvo su cenit en este año. El fenómeno de raíces profundas en los comportamientos colectivos afectó a personas e instituciones. La Corte fue parte de un juego entre poderes del Estado que sólo mostró debilidades. Ella no podía escapar a la caída de todos porque era parte de ese conjunto. La primera coincidencia que podemos encontrar con respecto a los problemas que enfrenta la Corte, es la sobrecarga de trabajo. También coincidiremos sobre la proliferación de decisiones, que para atender al volumen de casos ingresados aborda una multiplicidad de temas que terminan por provocar desorientación. Frente a ese escenario me propongo describir cómo se compone el trabajo que aborda la Corte, cuáles son los motivos que determinan su participación en innumerables temas, y proponer algunas ideas básicas para colaborar en la dicusión sobre las posibilidades de contribuir a su mejor inserción y legitimación dentro del proceso democrático. 2. La elocuencia de los datos sobre la carga de trabajo de la Corte Suprema El número de causas que ingresan para el tratamiento de la Corte muestra una marcada progresión. Entre los años 1949 y 1958 se duplicó el número de expedientes iniciados, pasando de 1.000 a 2.000 2 , manteniéndose este último número de causas 1 NINO, Carlos: Un país al margen de la ley, Emecé, Buenos Aires, 1992, pp. 25 y ss. 2 Véase la Acordada del 25/8/1958, Fallos, 241:112, que refleja el siguiente aumento de causas entradas: 1949 1950 1951 1952 1953 1954 1955 1956 1957 1.018 1.198 1.215 1.190 1.464 1.721 1.626 1.645 1.997