1 LA MÚLTIPLICIDAD DE ESTRATEGIAS DE PRODUCCIÓN EN EL FILM OPERACIÓN MASACRE Y UNA LECTURA CONTEMPORÁNEA ACERCA DE SU HETEROGÉNEA RECEPCIÓN Javier Cossalter - Ma. Eugenia Cadús - Ximena P. Busto (Universidad de Buenos Aires) “El espacio de la memoria es entonces un espacio de lucha política, y no pocas veces esta lucha es concebida en términos de la lucha „contra el olvido‟: recordar para no repetir.” Elizabeth Jelin, Memorias de la represión. Los trabajos de la memoria. 1. Introducción A comienzos de la década del „60 se empieza a gestar en Argentina, así como en otros países de América Latina, un movimiento cinematográfico que intenta apartarse de la industria cinematográfica de producción comercial, denominado cine moderno. En estas producciones comienza a vislumbrarse un cierto contenido crítico sobre la realidad individual y/o social. A partir del golpe de Estado de Onganía en el año 1966, se recrudece el contexto social frente al cual se radicaliza el carácter político de las producciones cinematográficas, dando nacimiento al cine político-militante, caracterizado por la denuncia social, la crítica al sistema y la utilización del objeto cinematográfico como herramienta de contra-información. A su vez, “(…) las perspectivas a nivel continental señala n que la posibilidad de continuidad de un cine revolucionario se apoya en la afirmación de infraestructuras rigurosamente clandestinas.” (Getino, 1982: 52) IMAGEN 1 En este contexto se inscribe la obra de Jorge Cedrón Operación Masacre, siendo ésta la primera película de ficción filmada en la clandestinidad que se estrena comercialmente, la cual fue muchas veces olvidada y opacada bajo la novela homónima de Rodolfo Walsh, en la que se basó el film. Debido a su relevancia como testimonio social que desde su concepción originaria pretende recuperar un hecho traumático para el país (los fusilamientos de José León Suárez) manteniendo viva la memoria, resulta pertinente revisar películas como esta que nos permiten reflexionar sobre nuestro pasado, la memoria y la identidad colectiva. Tal como dice Susana Rotker en su libro Cautivas. Olvidos y memoria en la Argentina, “El pasado no está allí simplemente, en la memoria, sino que debe ser articulado para convertirse en memoria. Qué se elige para representar en la cultura y en el recuerdo -todo recuerdo es representación- dice mucho de la identidad de los individuos, de los grupos sociales y de las naciones.” (Rotker 1999: 12) Por este motivo, iniciamos la indagación sobre Operación Masacre. En el análisis de las fuentes surgieron diversos interrogantes, particularmente en el de la recepción del film, eje que tomamos como estructurante de la presente investigación: ¿En qué términos hablar de éxito en un film cuya finalidad no queda clara desde el comienzo? ¿El éxito está determinado en cuanto a cantidad de espectadores? ¿En qué ámbito se puede hablar de éxito, en el comercial o en el clandestino? ¿Éxito en relación al rédito económico o en el reconocimiento en el exterior? ¿Por qué un estreno comercial para un film clandestino cuyo receptor primordial no parecería ser el espectador medio que asiste al cine industrial? ¿Cuál era la finalidad del film? Concluimos que la multiplicidad de estrategias en las condiciones de producción de Operación Masacre reflejaría el modo de accionar del cine militante, que desde el presente puede ser visto como “ambiguo”, y que se traduce en la imposibilidad de determinar el “éxito-no éxito” (entiéndase en el sentido de efectividad) en la exhibición del film en su triple espacio de recepción: clandestino, comercial, exterior. 2. Condiciones de producción Operación Masacre fue realizada entre Noviembre de 1970 y Agosto de 1972. El rodaje se llevo a cabo en doce semanas, mientras que el montaje se concretó en seis meses de trabajo. La obra fue filmada en la clandestinidad, bajo los gobiernos de facto de Roberto Marcelo