273 Durante los últimos quince años, la Univer- sidad española se ha visto zarandeada por va- rias reformas que han afectado a muchos de sus mecanismos. La mayor parte de ellas se han envuelto en el llamado Proceso de Bolonia. Al- gunas derivan de la creación del Espacio Eu- ropeo de Educación Superior y la necesidad de adaptación de los sistemas universitarios na- cionales a dicho espacio. Otras se han hecho aprovechando esos cambios y van más allá de los elementos comunes establecidos en el EE- ES. Estas reformas han afectado notablemen- te a la estructura de los estudios universitarios, al acceso al profesorado universitario y, de for- ma por ahora menos profunda, a los métodos de enseñanza y a los sistemas de gobierno de las universidades. Unos cambios de esa enver- gadura tenían que afectar a la formación uni- versitaria de los profesionales de Trabajo So- cial. Los efectos de fondo de esos cambios aún están por ver, y es probable que los próximos años nos vayan haciendo evidentes las nume- rosas cuestiones pendientes en este campo. La creación del Espacio Europeo de Educa- ción Superior obligaba a una reforma limitada de nuestra organización de las enseñanzas en ci- clos (Carabaña, 2006, p. 163). Las enseñanzas universitarias en España se habían organizado en estudios de un ciclo terminal, de 3 años, que daban lugar al título de diplomado o equivalen- te, y estudios de dos ciclos (inicialmente de 3 más 2 años, posteriormente de 2 más 2 años) que daban acceso al título de licenciado, sin que se obtuviera un título al final del primer ciclo de estos estudios. En sus orígenes, el sistema estaba bifurcado de manera bastante rígida, y quien optaba por una carrera de un solo ciclo te- nía escasas posibilidades de continuar con un segundo y tercer ciclo. Con el tiempo la sepa- ración se fue flexibilizando un tanto, permitien- do el acceso a determinados segundos ciclos, aunque con frecuencia fuesen de materias dis- tintas. Así, cientos de diplomados en Trabajo Social sólo pudieron acceder a una formación de segundo ciclo en Sociología, Antropología u otras materias cercanas, pero diferentes. Salvo por esta bifurcación que dejaba casi en vía muer- ta a los diplomados, el título de diplomado equi- valía al nivel de bachelor y el de licenciado al de master en el mundo anglosajón. En realidad, la forma más sencilla de adap- tar la estructura de las enseñanzas habría sido simplemente abrir el acceso de los diplomados o graduados a un segundo ciclo de licenciatu- ra o master, y otorgar a quienes completaran el primer ciclo de una licenciatura un título de diplomado o graduado o bachelor. Finalmen- te se optó por una solución más confusa, trans- formando la casi totalidad de las antiguas li- cenciaturas y diplomaturas en grados de 4 años (el máximo permitido por los acuerdos del Es- pacio Europeo de Educación Superior). La so- lución es más confusa porque hace pensar que los grados son de mayor nivel (formal) que las diplomaturas, cuando son equivalentes. El au- mento de 3 a 4 años permitió a las antiguas di- plomaturas sentirse beneficiadas al ganar un año (para el mismo nivel formal) y permitió a las licenciaturas digerir mejor su «degrada- ción» a títulos de primer ciclo. Los estudios de Trabajo Social capearon el temporal razonablemente bien. Como proce- dían de una diplomatura, no sólo no se vieron obligados a reducir los contenidos sino que pu- dieron aumentarlos. Después de los vaivenes gubernamentales sobre cómo abordar la refor- ma, se enfrentaron a la desregulación que per- mitía crear títulos de todo tipo con bastante re- solución, gracias a los trabajos del Libro Blanco (ANECA, 2004), que coordinó Octa- vio Vázquez y que contó con la participación de la práctica totalidad de los centros, y al do- cumento orientador del diseño de los grados en Trabajo Social preparado por la Conferen- cia de Directores/as de Centros y Departamen- tos de Trabajo Social 1 . Estos trabajos permi- Presentación del monográfico. Buscando un lugar en la Universidad Cuadernos de Trabajo Social Vol. 27-2 (2014) 273-275 1 La formación universitaria en Trabajo social. Criterios para el diseño de planes de estudios de tí-