EL SIMBOLISMO DE LA LUZ EN EL ARTE MEDIEVAL Lic. María Cecilia Tomasini Para el pensamiento medieval, la luz es una "referencia simbólica a lo sagrado". 1 El sentido simbólico de la luz fue desarrollado por los teólogos de la Edad Media y, según se verá más adelante, encuentra su manifestación material más importante en el arte bizantino y en el arte gótico. El fundamento filosófico y teológico del simbolismo medieval de la luz. El cristianismo medieval identificó a Dios con la luz. Esta concepción tiene su origen, por un lado, en la Sagradas Escrituras; y , por otro lado, en el pensamiento neoplatónico de Plotino y de Proclo, elaborado por el filósofo cristiano Dionisio el Areopagita. Según se expresa en el Nuevo Testamento, Cristo es la luz de la humanidad. Efectivamente, así lo afirma San Lucas cuando dice que Cristo es "...la luz que ilumina a los gentiles y la gloria del pueblo de Israel...". 2 También San Juan identifica a Cristo con "...la luz que resplandece en las tinieblas..." y con "...la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo...". 3 En este último evangelio Cristo se llama a sí mismo la luz del mundo. Por ejemplo, en Juan 8, 12 puede leerse: "...y volviendo Jesús a hablar con el pueblo dijo: yo soy la luz del mundo; quien me sigue no anda en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida..."; y más adelante: "...mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo...". 4 También en el Evangelio según San Juan dice Cristo: "...Yo soy la luz y he venido al mundo, para que quien cree en mí no permanezca en las tinieblas...". 5 Del mismo modo, en la Primera Epístola de San Juan se identifica a Dios con la luz: "...Dios es la luz, y en él no hay tiniebla alguna...". 6 Por último, en la Epístola de Santiago, texto fundamental para la historia del pensamiento medieval, el apóstol llama a Dios Padre de las luces: "...Toda dádiva preciosa y todo don perfecto de arriba viene, y desciende del Padre de las luces...". 7 Tal como ya se ha mencionado, la identificación de Dios con la luz tiene su origen también en el pensamiento de los neoplatónicos de fines de la Antigüedad y principios de la Edad Media. Uno de los autores neoplatónicos que más ha influido sobre el pensamiento del cristianismo medieval es Plotino, filósofo griego residente en Roma que desarrolló su obra durante el siglo III. Plotino fue un autor pagano, pero su pensamiento es profundamente religioso. Por esta razón sus enseñanzas resultaron determinantes para los pensadores cristianos. Ciertamente, tanto San Agustín de Hipona como Dionisio el Areopagita se inspiraron en las ideas platónicas de este filósofo. 1 V. Nieto Alcalde, La luz. Símbolo y sistema visual, pág. 14. 2 Evangelio según San Lucas 2, 32. 3 Evangelio según San Juan 1, 4- 9. 4 Ibid., 9, 5. 5 Ibid., 12, 46. 6 I Juan 1, 5. 7 Santiago 1, 17.