Mercedes Cabello de Carbonera (1842‐1909) Una intelectual de avanzada El primer estudio concienzudo sobre la vida y obra de Mercedes Cabello de Carbonera es el publicado en Lima por Augusto Tamayo Vargas en 1940 bajo el título; Perú en trance de novela. Ensayo crítico biográfico sobre Mercedes Cabello de Carbonera. Sin embargo, no se puede ignorar el aporte de escritores como José de la Riva Agüero (1905), Ventura García Calderón (1910), Luis Alberto Sánchez (1965) y Mario Castro Arenas (1967) sobre la autora y su obra. La escritora peruana Juana Mercedes Cabello Llosa nació en Moquegua el 17 de febrero de 1842.[1] Sus padres, don Gregorio Cabello Zapata y doña María Mercedes de la Llosa Mendoza la criaron en el seno de una elite social y cultural privilegiada. El esclarecimiento de su fecha de nacimiento es un dato que en los últimos años se ha corregido gracias al valioso aporte del profesor Ismael Pinto Vargas, quien publicó en el año 2003, un completo y bien documentado volumen sobre la autora y su obra: Sin perdón y sin olvido. Mercedes Cabello de Carbonera y su tiempo. Sin duda, con esta publicación, Pinto Vargas ha contribuido en gran medida a una revaluación crítica sobre la vida y obra de esta autora moqueguana, conocida en la esfera nacional e internacional con el nombre de Mercedes Cabello de Carbonera. Es importante notar, que tanto el padre de Mercedes, Gregorio como su tío Pedro Mariano, fueron enviados a Francia por el padre de estos, Gregorio Cabello Zapata a cursar estudios profesionales en París. El impacto de esa educación europea se hizo palpable en la biblioteca de su padre quien atesoró libros, en su mayoría en francés: “Bien podemos considerar, pues, que Juana Mercedes aprendió en el trato diario con su padre como con su ilustrado tío Pedro Mariano, el manejo del idioma galo, para poder sumergirse en ese mundo deslumbrante, sin límites, que le ofrecían los libros. Idioma que más tarde le serviría para acceder a la profusa bibliografía que sobre letras y ciencias circulaba en Lima […]” (Pinto, 102). Este bagaje intelectual impregnará los ensayos de Cabello, convirtiéndola en una de las contadas intelectuales de su centuria quien desde el inicio de su carrera escritural, se