Paula VELASCO P ADIAL Actas I Congreso internacional de la Red española de Filosofía ISBN 978-84-370-9680-3, Vol. III (2015): 29-35. 29 La experiencia estética y la fotografía documental el caso de Taliban Soldier de Luc Delahaye Paula VELASCO P ADIAL Universidad de Sevilla Introducción Vivimos rodeados de imágenes. La imagen fotográfica está presente en casi la totalidad de los aspectos de nuestra vida. La gran mayoría de la población ha tomado una foto en algún momento de su vida, del mismo modo que, a día de hoy, casi toda la población de occidente tiene acceso a una cámara –aunque sea de mala calidad– gracias a la incorporación de dispositivos fotográficos en nuestros teléfonos móviles. Es bastante probable que todas las personas de nuestro entorno más cercano hayan sido fotografiadas alguna vez, y que ellos mismos hayan sido artífices de más de un retrato. Se hace evidente, por lo tanto, que las fotografías forman parte de nuestro día a día y están por todas partes. Tanto es así que, con el paso del tiempo y a pesar de las reticencias iniciales, la fotografía ha llegado a ser considerada como un arte más, y hoy comparte espacios con las manifestaciones artísticas más clásicas. Bien es cierto que su naturaleza es muy distinta de la de la pintura, pero su trayectoria la ha hecho ser considerada merecedora de la misma atención. Aunque aún hoy hay escépticos que se niegan a aceptar la importancia de la fotografía dentro del mundo del arte, lejos han quedado ya las palabras de Baudelaire, que tachaba las imágenes fotográficas de “medios de asombro ajenos al arte” (Baudelaire, 1996, 229). Pese a quien le pese, la institución artística, encabezada por los grandes museos, no ha dudado en incorporarla a sus salas. Hoy en día, cualquier templo dedicado al arte moderno posee un importante número de instantáneas en su catálogo. Basta con una visita a su museo favorito para ratificarlo.