40 años después (Pedro Varela) La nota que sigue fue escrita por el camarada Pedro Varela en la revista Cedade número 137 de diciembre de 1985, página 3. Dicha nota se tulaba “40 años despues”. Se cumplen, en este año que acaba, cuatro aniversarios aparentemente dispares, pero que son eslabones de la misma cadena de hechos enfocados a conseguir algo bien concreto: Destruir el orden tradicional existente hasta 1945 e imponer un supergobierno mundial. El 13 de febrero de hace exactamente 40 años, oleadas de bombarderos terroristas norteamericanos y británicos, arrasaban la bella capital de Sajonia. Dresde fue destruída por el fuego y las bombas. Más de 300 mil mujeres, niños y ancianos ardieron como teas en su interior. Hasta la fecha, nadie ha encontrado una explicación que jusfique dicho crimen. La guerra estaba ganada. No exisa objevo militar alguno en la zona. Era una ciudad abierta, donde corrían a refugiarse las masas de civiles que a raudales huían de la persecución soviéca. Cientos de miles de ellos fueron a parar al infierno de Dresde, sin saber lo que les tenia preparado el mundo enemigo. Los historiadores confirman que los pilotos aliados atacaron a ras de erra a las personas que huían de las llamas y el horror, rados en las cunetas de los caminos. ¿Por qué?. La respuesta es estremecedora. También se cumplen en este año que finaliza, los 40 años del holocausto de Hiroshima. Las dos únicas ciudades católicas del Japón - Hiroshima y Nagasaki - fueron el objevo escogido por Truman (Salomon Schippe). ¿Por qué?. Corrían los dias de agosto de 1945 y la guerra era solo cuesón de días, pero el presidente norteamericano ordenó dicho crimen masivo de la población civil, que en un principio fue pensado para la ya derrotada Alemania. Casi 80 mil civiles desaparecieron para siempre en un solo ataque. Los japoneses aún hoy no enenden por qué se lanzó la bomba atómica, aunque acabara con la guerra. Adolf Hitler poseía millones de toneladas de los más modernos y morferos neurogases y jamás los ulizó para evitar la desaparición de toda la raza aria. Los aliados quedaron espantados al descubrirlos bajo las montañas del Haarz. Pero no fueron usados. Necesitan los japoneses que alguien les explique por qué fue necesaria la bomba atómica. No lo comprenden. Se cumplen, ademas, 40 años del crímen de Nüremberg. Once dirigentes alemanes fueron asesinados en una parodia de juicio que pasará a la historia como algo vergonzoso. Los vencedores, por serlo, se arrogaron el derecho de matar al vencido. Once dirigentes Nacionasocialistas ejecutados por sus ideas, que no coincidían con las del vencedor. El juicio tuvo lugar precisamente en Nüremberg, escenario de las concentraciones populares masivas del Nacionalsocialismo, justamente la ciudad donde fueron proclamadas las Leyes Raciales. Seguramente por eso, Nüremberg sufrió uno de los más salvajes ataques terroristas aliados em abril de 1945. Alrededor de un millón de mujeres alemanas, niños, ancianos y otros civiles, murieron en el más terrible holocausto de todos los empos.